Lee Les combustibles, de Amélie Nothomb. Lea ud. Sin mañana, de Vivant Denon

Vivant Denon, “el ojo de Napoleón”, es uno de los ejemplos más interesantes de voluntad de vivir más allá de los intereses políticos y económicos. Quien fuera Director del Museo de Louvre, fue el encargado, durante las guerras napoleónicas, de formar las colecciones de arte y arqueología que ahora hacen insustituibles los museos franceses. En su juventud escribió “Sin mañana”, pequeña joya literaria, considerada por muchos una de las prosas más perfectas en lengua francesa. El volumen publicado por Atalanta, incluye también las memorias de Denon en la campaña de Egipto y una deliciosa nota biográfica de Denon escrita por Anatole France.

Para el fraseario, las siguientes citas:

“La edad ha encanecido la suave seda de su cabello y abierto surcos en sus mejillas sonrientes. El viejo barón sabe muy bien que su vida es una especie de obra de arte. No olvida ni añora nada. Su buril, a veces un tanto libre, recuerda en planchas secretas los placeres de su juventud. Sus amables conversaciones reviven la corte de Luis XV como el Comité de Salud Pública”. Anatole France

“Antes de despedirse, quiere expresar a Denon toda su admiración. Le pregunta cuál es su secreto para haber adquirido tantos conocimientos. – Debéis haber estudiado mucho – dice – en vuestra juventud. Y Denon le contesta: – Todo lo contrario, milady, no estudié nada, porque eso me habría aburrido. Pero observé mucho, porque eso me divertía. De modo que mi vida ha sido plena y he disfrutado mucho”. Anatole France.

“Sabía que un hombre de bien debe pagar al destino cuanto le compra”. Anatole France

“Ella me presenta, él me ofrece la mano, y soy, soñando con mi personaje, pasado, presente y futuro.” Vivant Denon

“Sobrevino el silencio, se oyó (pues a veces se oye el silencio), y nos asustó.” Vivant Denon

“Nada más lejos de mi intención que acusarla de coquetería, pero una mujer recatada no posee menos vanidad que una coqueta”. Vivant Denon

“Pedía amor a cambio de todo lo que el amor acababa de arrebatarle”. Vivant Denon

“‘- ¡Qué espacio inmenso separa a este lugar del pabellón que acabamos de abandonar! – me dijo -. Tengo el alma tan llena de felicidad que apenas logro recordar que haya podido resistirme a vos.

– ¡Vaya! – le dije – ¿Acaso veré disiparse aquí el encantamiento que allí inundó mi imaginación? ¿Va a serme siempre fatal este lugar?

– ¿Hay todavía alguno que pueda sértelo estando yo contigo?”

Vivant Denon