El Libro Nuestro de cada Martes: “El hombre que fue jueves”, de G. K. Chesterton

Algo clásico es aquello que nunca pasa de moda, llamamos estar de moda a lo que cautiva el lenguaje contemporáneo, que atrae la atención y la mirada del publico; estar pasado de moda es equivalente a ser incomprensible; veámoslo así, una mujer hermosa, por guapa que sea, si pretende atraer las miradas con un bonito vestido de la época victoriana, lo más que podrá lograr es que su rostro sea admirado y que la gente piense que promociona alguna obra de teatro; si se la encuentra en un bar o un café, lo más seguro es que en lugar de entrar al juego del flirteo cualquiera piense que no está en sus cabales; una mujer con un vestido Chanel, siempre lucirá guapa. Con la literatura pasa algo parecido.

Hace poco me encontré una edición del Quijote trasvasada al lenguaje moderno… pocas cosas más tristes y más lamentables. Si lo que pretende la edición es atraer a una nueva generación de lectores, el Quijote no lo necesita; porque lo dudoso es que quisiera añadir algo artístico cuando lo que logró fue robarle musicalidad, ritmo y estética a un texto clásico como pocos. Lo clásico no necesita añadidos ni adornos.

Gilbert Keith Chesterton es uno de los novelistas con más agudeza, inteligencia y sentido del humor que ha dado la lengua inglesa. Su acierto está en el dominio del personaje que nace de su profundo conocimiento de la condición humana y de sus instituciones; su narrativa es deliciosa porque está bien hecha, es clara y guarda el misterio para el momento oportuno y, sobre todo, porque parte de un observador fino y leal a una realidad que nunca es lo que parece.

De Chesterton, un imperdible, un obligatorio y un enorme placer es “El hombre que fue jueves”, una novela antipoliciaca y antiespionaje, algo así como una distopia opuesta a una utopía, algo así como un poco más serio que la sátira pero igualmente hilarante. Imagine usted una conjura del anarquismo mundial en el que espías y anarquistas se roban la escena y ya nadie sabe bien a bien quien es bueno, quien es malo, quien el conjurado y quien el perseguidor. Nada más actual. Pocas cosas tan cercanas a nuestro tiempo porque, lo clásico es siempre contemporáneo aún a mil años de distancia.

Leerlo es una maravilla de la que nadie sale decepcionado, para los lectores en lengua española, sin duda la traducción de Alfonso Reyes, añadirá ese toque entre dulce y picante que Reyes supo imprimir a sus obras.

http://www.fondodeculturaeconomica.com/Librerias/Detalle.aspx?ctit=050020LE

Otra versión digna de mención es la que ofrece la deliciosa editorial Nordica, en formato de novela gráfica

En cualquier caso, que Chesterton lo lance a la lectura por el placer de pensar y reír que siempre, el humor inteligente es doblemente gracioso. Así, por ejemplo, esta delicia que retrata a Chesterton de cuerpo entero… así, con lo enorme que era:

Un día le preguntó una muchacha:
-¿Cuál es el mejor libro que se ha escrito?
-A juzgar por los ejemplares vendidos ninguno mío
 -respondió Chesterton. La muchacha no quedó convencida con esta respuesta e insistió:
-No, no, en serio. Si le condenaran a una isla desierta, de todos los libros de su biblioteca, ¿cuál se llevaría antes que ningún otro?
-Pues en este caso, un manual de construcción de embarcaciones.