Hay bellezas que, de tan puras y profundas, duelen. La belleza duele y puede doler mucho, cuando rompe los esquemas de la mediocridad estética en la que generalmente vivimos. Uno marcha por la calle fascinado por la mariposa que liba en la flor, no porque sea excelsa en sí misma, sino porque la monotonía del entorno exalta sus diminuta perfección.

Sergio Galindo es un autor de singular belleza, algo así como la belleza de las japonesas que está hecha de sufrimiento y de contención; por eso resalta y es excelsa en su simpleza.

La anécdota, en Galindo, es lo de menos; a todas luces es el ritmo, el encuentro con el oído y no con el ojo del lector. Es un libro que leí hace décadas y de él me quedó todo el sentimiento general de la belleza, no una frase o una cita, no un instante sino un todo confortable y hermoso que, de recordarlo, todavía me duele.

http://www.letraslibres.com/revista/libros/vuelta-al-reino-de-los-hongos

En 1976, Roberto Gavaldón, realizó la versión cinematográfica… entonces no había “trailers”, es decir cortos… aún así mire la ficha: http://www.imdb.com/title/tt0074636/fullcredits/

2 pensamientos

  1. En 1976 por supuesto que había trailers. Y desde muchas décadas antes se producían. No sé si hay en línea alguno de “El hombre de los hongos”, pero sin duda debió haber tenido el propio.

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