Todo lo aprendí de Proust, Françoise Sagan

Es una lectura de lo más interesante

Calle del Orco

Françoise Sagan

He conocido posteriormente a muchas personas que no habían podido leer a Proust porque “no lo entendían”, porque Swann, el famoso Amor de Swann que les ponían en las manos, las desconcertaba y las aburría, si yo hubiera empezado por los amores de Odette y la infancia del narrador, me habría costado mucho más penetrar en estos interminables dominios. Con Albertina desaparecida entré de rondón en el drama, comencé por la única peripecia de toda la obra proustiana, el único acontecimiento, el único accidente, la única vez en que Proust da la voz al azar y en la que el azar se presenta bajo la forma de un telegrama: “Pobre amigo mío, nuestra Albertina no existe ya, perdóneme por decirle una cosa tan espantosa, decírsela a usted que tanto la amaba. Fue despedida de la silla por su caballo durante un paseo, yendo a chocar contra un árbol…” Empecé por esta…

Ver la entrada original 489 palabras más