El libro nuestro de cada martes: Orlando de Virginia Woolf

Jorge Luis Borges decía que a un escritor le está permitido crear la fábula pero no la moraleja; esta es la garantía de sobrevivencia de la imaginación cuyos únicos límites son lo verosímil y la consecuencia. Se puede ser inverosímil aún retratando la realidad y se es inconsecuente cuando se construyen personajes infieles a su carácter o cuando no hay relación entre causas y consecuencias. La grandeza de la novela consiste en mantener sin fisuras estos principios durante toda su trama.

En la era victoriana la biografía novelada causó estragos entre la población lectora estrechando sus miras y fortaleciendo los estereotipos. Virginia Woolf, derriva el género creando una biografía que no es tal, la de una persona que transita entre los sexos, un sujeto que vive cinco siglos de historia británica y desmenuza los prejuicios con fruición y elegancia.

No se puede ir por la vida como si Orlando no hubiera sido escrita. Nuestro imaginario no se puede llenar de lugares comunes como no se puede criar un niño solo con caramelos. Atreverse con Orlando es entrar al fascinante mundo de una de las principales plumas de la historia de la literatura, la gigantesca Virginia Woolf, pero también a su visión de género, de libertad y de imaginación desbordante pero finamente labrada.

En 1992 Sally Potter dirigió una versión cinematográfica alucinante, suntuosa y precisa que bien honra la novela. Aquí el trailer, es decir, los cortos: