El libro nuestro de cada martes: “Los árboles mueren de pie”, de Alejandro Casona.

En pocas ocasiones El libro nuestro de cada martes visita el teatro; leer teatro – al contrario de presenciarlo – requiere cierto talento que, como todos, se va perfeccionando; el lector debe poseer una imaginación relacionada con el espacio y la sucesión temporal que le permita recrear en su mente la escena para la que fue concebido el drama. Por eso, leer teatro posee un doble encanto.

Los árboles mueren de pie es un clásico absoluto de la condición humana, un juego entre la verdad y la mentira, entre el anhelo y el desencanto. Siempre que de vez en cuando nos llega alguno de esos cuestionarios o preguntas sueltas sobre los libros que más nos han gustado o los que más nos han influido, no siempre he sido justo con esta obra, la leí en los años de la preparatoria y me marcó profundamente, hoy reparo ese daño.

Siempre resulta grato leer la obra, siempre aleccionador e importante; pero si en realidad quiere hacerle un favor a alguien que quiera mucho, no dude en obsequiarlo a algún amigo que ronde los 16 o 18 años, puede estarle cambiando la concepción del mundo. En tanto, disfrute el libro por el gran placer de leer una prosa bien armada, un drama bien contado y una experiencia lectora admirable.

En 2015, Roberto Girault dio a la pantalla “Ilusiones S.A.” (Los árboles mueren de pie), con Jaime Camil, Adriana Louvier y Silvia Mariscal en los protagónicos, película mexicana que adapta la versión teatral. Aquí un pequeño reportaje: