El día que murió Lupe Vélez

En la mañana es último día, Lupe desayuno tarde y en casa como es su costumbre, la acompañaron Bruce Rabot y Errol Flynn, Paso todo el día decorando su casa para la cena que acostumbraba realizar el honor de la virgen de Guadalupe – el día anterior había sido domingo y hubiera sido poco apropiado – pues especial énfasis en su dormitorio que cubrió de flores entre las que destacaban docenas de orquídeas; vigilo la preparación de un menú mexicano, auténtico, cuyos ingredientes había hecho traer de la patria; al final sus estilistas le hicieron la manicura perfecta, el peinado ideal Y el maquillaje preciso; se puso un vestido mandado hacer para la ocasión; estaba lista para asistir a la premier de Nana en Hollywood.

Exhibición de la película Y en el breve cóctel en la que terminó, Lupe Lucio como una diosa, fue el centro absoluto de atención y fue una gentil anfitriona para Gabaldón y para sus colegas mexicanos; los fotógrafos buscaban el galán que había desplazado el corazón y en el hecho de Lupe a Ramond; sin embargo, cosa de todo inusual encontraron a Estelle Taylor y a Venita Oakie; la primera de ellas el algo Vélez Y lo consideraba como una confidente fiel y leal consejera, le tenía enorme aprecio, la había conocido como esposa de Jack Dempsey, el ídolo del box para Lupe, y su amistad había sobrevivido al divorcio de la estrella y el deportista; la segunda, también cercana, era esposa entonces del comediante Jack Oakie – después de la muerte de Vélez bien que sería hecho compañía de sus amores lésbicos, algo que nunca se pudo aprobar -al final del estreno Y de las entrevistas la ley de tropas se trasladó a la casa de Lupe, la Casa Felícitas el 732 de Rodeo Drive en Beverly Hills la cena fue autentico festín con todas las exquisiteces de la comida mexicana; carnitas, enchiladas, moles diversos, arroces, postres artesanales y mucho tequila; la fiesta transcurrió sin incidentes y aunque Lupe bebió las cantidades que ya a nadie asombraban, no delito a los invitados con una de sus espectaculares borracheras; hacia las tres de la mañana, la Vélez se despidió de los comensales que ya comenzaban a retirarse; se sirvió un buen vaso de brandy Y se marchó a su habitación. Y ahí reviso los últimos detalles, las orquídeas y las gabardinas, verificó que las decenas de velas estuvieran encendidas; en su tocador despojó de sus joyas Y de su vestido, se desmaquilló y volvió a maquillarse con algo maquillaje más sencillo y adecuado para la ocasión, vistió un sensual pijamas de seda azul; ya lista se dirigió a escritorio y escribió dos cartas; mientras lo hacía, sin prisa, tomándose el tiempo necesario, comenzó ingerir pastillas de seconal que apuraba con el brandy; después la prensa día que 75 demonios rojos habían entrado en su sangre. La primera de ellas fue la carta a Harald, hola que consiguió arruinar en su comienzo la carrera del vividor; la segunda, a su amiga más íntima y más querida, su fiel ama de llaves, Beulah Kinder. A Harald le decía:

To Harald, May God forgive you and forgive me too, but I prefer to take my life away and our baby’s before I bring him with shame or killing him. How could you, Harald, fake such a great love for me and our baby when all the time you didn’t want us? I see no other way out for me so goodbye and good luck to you, Love Lupe.

A Beulah, en cambio, expresó su gratitud y le hizo patente su cariño; lo que sabía que Beulah seria, según la rutina de cada día, la primera encontrada muerta, sabía también que ya dejaría intacto el escenario Y cuidaría de su memoria; en su estudio sobre el suicidio en la industria del entretenimiento, David K. Frasier rescató ambas notas de despedida:

My faithful friend, you and only you know the fact for the reason I am taking my life. May God forgive me, and don’t think bad of me. I love you many. Take care of your mother, so goodbye to my  friends and the American press that were always so nice to me. P.S. Take care of Chips and Chops

Lupe Vélez había ideado el guión perfecto para su despedida; dos cartas que sin ser del todo contradictorias acusan causas distintas; la primera no tenía nada que ver con su suicidio, tan sólo era venganza, fiebre premeditada recibí al culpable de su muerte Y lo mostraba el mundo como un monstruo de inhumanidad y como un sujeto despreciable; desde luego, todo aquello representa un suculento platillo para la prensa del espectáculo que se lanzó contra Ramond hola fieles habitual de quien tiene las manos una historia que bien valía la venta de miles de ejemplares. La sanguinaria persecución de la prensa lo atrapó en una triste red de mentiras y contradicciones que fueron viendo la poca credibilidad que quedaba; los periodistas descubrieron que había tratado de hacerle firmar un jugoso acuerdo monetario en caso de divorcio, no hicieron declarar que había creído que Lupe bromeaba cuando le dio a conocer su embarazo; igual extremo de firmar que su pobre dominio del inglés y del español no le permitieron hacerle entender a Lupe que la amaba y que en efecto quería casarse con ella y criar a su hijo. La prensa ridiculizó y despedazo sus explicaciones que fueron ofensivas para el público, su carrera Y su reputación quedaron ruinas. Una vez más, aún después de su partida, había dejado claro que nadie se burlaba de Lupe Vélez y quedaba impune.

La prensa había retratado helecho mortuorio del Lupe, la dibujaban como una belleza dulce y serena en un sueño eterno; alababan el escenario que destilaba tristeza y buen gusto Y aceptaron la fácil historia de la mujer y madre víctima de un padre desalmado. Andando los días, nuevas causas acuérdate cuidas que la aproximaron al patético escenario del suicidio por desesperación; dijeron que se había dado muerte porque no podía soportar la vergüenza de ser madre soltera Y marcar a su hijo con el epíteto de bastardo; esta razón era del todo ridícula para una mujer que de ocupado dos terceras partes de su vida en contra venir los convencionalismos e imponer su voluntad; la misma que viene exhibido de una manera que no pocas veces había rosado el cinismo; ligado al anterior dijeron que debía repugnado la idea del aborto porque era una católica devota, lo cual resultaba ridículo porque si sigues también un pecado gravísimo eres otro cualquier católico Y además, Lupe amaba su catolicismo porque estaba inscrito en su recuerdos de infancia y es una forma de comunicación con su mexicanidad, no porque fuera santa o porque tuviera inspiraciones místicas; se dijo al final que las deudas que la ahogaban la bien empujado aló rojos demonios del Seconal; tampoco es explicación resultaba convincente, conejo sin el aló pero hubiera tomado unas cuantas semanas hacerse de un amante millonario dispuesto a rescatarla en cualquier aprieto económico, además, herencia que dejó a Beulah Y a su propia familia era suficiente para descartar cualquier indicio de crisis económica. De ningún modo Lupe era una desesperada ni se había quitado la vida en un ataque desesperanza; la carta que dejó a Kinder es mucho más reveladora.

La nota para Beulah Luce triste pero tranquila, es una despedida llena de cariño gratitud Y deja ver que más amigas compartiera verdad sobre el estado emocional de Lupe, aquella causa – lo evidente que sólo Kinder Y ella conocía, lo que descarta la teoría que la causa central del suicidio había sido el embarazo y desengaño de Harald; lo que la vida, como ella la conocía, se estaba agotando, quería seguir siendo libre, Hermosa y seductora, quería seguir siendo la amante favorita de la cámara Y de la pantalla y, eso poner paso del tiempo y las huellas del embarazo se hacía imposible unos cuantos meses. La carta reveladora por lo que dice por lo que calla, recibe la madre de su amiga a la que también quería; dejo con cuidado a sus perros pero no hace ninguna referencia México, a su pueblo, a sus admiradores en su país a la prensa mexicana – Como si lo hizo con estadounidense -, la escasa repercusión de sus películas sur de la frontera, la poca colaboración de la crítica mexicana que, lejos de apoyarla la había hecho blanco de sus denostaciones, echándole en cara sus diferencias con Dolores del Río Y sobretodo su fracaso sentimental con Arturo de Córdova con quien había soñado una familia su propio país. Hace un tiempo que Lupe Vélez había dejado de sentirse como la primera de las migrantes para experimentar una especie de exilio. Mucho más de lo que una mujer que había dedicado toda su carrera en la expresión de la mexicanidad; por eso, había dejado a Beulah que agradeciera a la prensa del espectáculo que cuidara de su memoria, algo que jamás civil atrevido a hacer con la prensa mexicana.

Ahora que Lupe ya no podía defenderse, la venganza de las buenas conciencias americanas comenzó a hacerse notar; la Iglesia Católica de Los Angeles le negó la sepultura Y el ritual aduciendo que era habitual con los suicidas Y en particular el caso del Lupe al que debía añadirse el pecado de aborto; el 19 de diciembre fue verdad en la capilla ecuménica de Forest Lawn donde un pastor metodista, el reverendo Patrick Concannon, recitó ritual funerario católico en latín Y en inglés; Lupe Lucía como una reina, maquillada como si estuviera dormida, su rostro estaba sereno e impoluto; la habían ataviado con un discreto y elegante vestido de crepé blanco, le pusieron su brazalete de diamantes Y en las manos medicado crucifijo de oro; ante su féretro desfilaron más de cuatrocientos admiradores, aunque la prensa destacó que la mayoría eran mexicanos o hijos de mexicanos. Ramond se presentó con Esperanza deslindarse de los hechos, pero su visita no pudo prolongarse por más de un minuto porque tuvo que huir de la capilla ante repudio generalizado; a suponer el llegaron su madre -que se desvaneció cuando estuvo frente al cuerpo del Lupe – y su hermana Josefina con su marido; como se esperaba, Gary Cooper no se presentó aunque sí lo hizo Weissmuller acompañado de su esposa Beryl Scott; ahí estuvo su cercano amigo Gilbert Roland Y 50 rosas enviadas por Red y Edna Skelton adornaron su altar y Michelle Rogel cuenta que algún admirador anónimo había mandado un billete de un dólar en el que había escrito: “Denle a Lupe 12 rosas de mi parte”. Tres días después la cris comenzó su retorno a México. En Hollywood la policía desistió de abrir una investigación y Lupe entró a territorio nacional por Ciudad Juárez.

Aún antes de terminar su traslado se había comenzado tramar una leyenda negra sobre la muerte de Lupe, infundios amarillistas circularon para hacer más suculento rentable el escándalo; la acusaron de haberse embarazado de Gary Cooper -algunos incluso señalar a De Córdova como el padre del bebé – Y de haber tratado de adjudicárselo a Ramond se acuñaron las leyendas del aborto y la madre soltera avergonzada; si anunciaron falsos acreedores y algunos medios comenzaron a circular una grotesca historia quieres decía la forma en que se había narrado originalmente deceso de Lupe. Como no existen fotografías del hallazgo de su cuerpo sin vida – porque Beulah se encargó de que no tuvieran acceso periodistas que no fueran amigos de Lupe – Y la policía no considero necesario ante toda la evidencia que denota un suicidio por sobredosis de barbitúricos en su presentación de Seconal cómo mente usado Como ansiolítico Y tranquilizante; dijeron y aún hay quien sostiene que la comida tan irritante Y el exceso de alcohol, en combinación con el Seconal la bien hecho vomitar Y que ella se había levantado de la cama buscando alcanzar el baño dejando tras de sí un un rastro de vómito, por lo que la habitación despedía un hedor insoportable; que Lupe se había caído ante el retrete golpeándose la frente para morir ahogada en el agua del inodoro. La venganza del mundo quería desafiado Y la voracidad del sistema de explotación que yo misma había inventado se cebaban sobre su obra maestra, su propia muerte.

La llegada México fue apoteósica, a lo largo de toda la ruta del tren que la llevara capital de la República la gente la despedida llorosa y lanzando flores en pueblos y ciudades; mili la recibieron en la estación colonia Y miles más lo despidieron en la funeraria alcázar. Lupe había vuelto a casa envuelta en la gloria que siempre había anhelado; su féretro, en el que lucía expuesta con una belleza sobrenatural; en su patria acudieron a rendirle homenaje lo más destacado del arte, la política y la cultura del país; Arturo de Córdova se presentó Y aunque no hizo ninguna declaración se le vio llorar; Cantinflas Y Jorge Negrete se aproximaron juntos a despedirla Y también estuvieron ahí maría Félix Y se Celestino Gorostiza. En su país le fueron concedidas las exéquias católicas que le habían negado en Estados Unidos, quince mil admiradores la siguieron hasta su tumba en el panteón civil de Dolores.

Al final, había terminado su gran actuación y al final su patria la había recibido