El libro nuestro de cada martes: Bajo el Sol Jaguar de Ítalo Calvino

Compré “Bajo el Sol Jaguar” de Ítalo Calvino una tarde de septiembre de 1990, en el Sanborn’s de Plaza Universidad, me acuerdo claro porque me compré también unos chicles de ginseng que no me gustaron pero la envoltura todavía está entre las páginas del libro; me acuerdo porque había sido toda una travesía para mí llegar hasta ahí para encontrarme con una chica que me gustaba, sobre todo porque era algo mayor que yo y eso a los veinte años claro que implicaba un reto… me acuerdo perfectamente porque ella nunca llegó. En fin, del amor atormentado me recuperé muy pronto, me pedí el café que todo mexicano conoce y como tenía el tiempo dispuesto para mi cita, ya en ese momento inexistente, me levanté para volver a casa con la clara sensación que había leído un libro fantástico. Lo recuerdo perfectamente por que es un libro que no se puede olvidar.

Cuando Calvino murió en el 19 de septiembre de 1985, los mexicanos estábamos demasiado atribulados como para percibirlo, ese día había dejado pendientes, entre otros textos dos cuentos – uno sobre la vista y otro sobre el oído – para completar una pequeña obra maestra. Los cuentos que sí escribió, sobre el tacto, el gusto y el olfato, se reunieron en un volumen que se llama “Bajo el sol jaguar”.

La narrativa sobre la percepción del cuerpo contacta al lector con el mejor sentido de la sensualidad, es decir, con el goce de los sentidos. Uno percibe el mundo sólo a través de sus sentidos y de ahí, que los cuentos nos devuelvan a una etapa de nuestro ser en que la idea aún no se presenta y en la que se reúnen las notas de nuestro contacto con el mundo. Sobre todo, el cuento que da nombre al libro, que dibuja un encuentro gastronómico con Oaxaca, será algo que difícilmente podrá olvidar el lector.

Recuerdo perfectamente este libro porque fue el primero que leí de Ítalo Calvino y fue una puerta maravillosa a un mundo terrible, complejo y a la vez amable y jocundo. De ahí todo ha sido gozar de sus letras; “Si una noche de invierno un viajero”, “La gran bonanza de las Antillas” y “El caballero inexistente”, son algunos de los libros a los que recurro con cierta frecuencia por que releer a Calvino es rejuvenecer y reaprender de nuestros hábitos lectores. En fin, como bien se puede ver, se trata de un libro inolvidable.

Por cortesía de Editorial Siruela, este fragmento del libro:

http://www.siruela.com/archivos/fragmentos/SolJaguar.pdf

Algo mas sobre el texto

http://eleconomista.com.mx/entretenimiento/2011/04/25/italo-calvino-oaxaca-hasta-intimidad