El libro nuestro de cada martes: El último tango de Salvador Allende

Es difícil no recordar a Salvador Allende; cuando los niños chilenos llegaron a México a compartir nuestro pan y nuestro espacio, la imaginación se me llenó de figuras heroicas, muy pronto salté de los piratas a los superhéroes y de ahí a los héroes verdaderos, los que mantenían en Chile la esperanza y la vida, los que lo habían arriesgado todo y los que habían tenido que dejarlo todo como los españoles de dos generaciones antes y, en medio de todo ello, la imagen de Salvador Allende, el Compañero Presidente, que me parecía enorme, fabulosa. Me crié en un hogar de guerra fría donde el imperio era el enemigo y Allende el ejemplo primero, de cuánto se podía lograr a la izquierda por la vía demorcrática y segundo, como el ejemplo de decencia absoluta frente a la agresión y la brutalidad.

Hace algún tiempo, mi hijo me preguntó porqué siempre le vamos a los que pierden las guerras, se refería a la Unión Popular y a la República Española; le expliqué que una guerra no es un partido de fútbol y no es que uno le vaya a uno o a otro, sino que hay causas y razones que aún derrotadas no se pierden. Allende es una de esas razones. Es cierto, ni en el tema de la República española ni en el del gobierno de Salvador Allende soy objetivo, pretendo y trato de serlo solo cuando escribo un trabajo histórico o algún análisis, soy un apasionado cuando se trata de la evocación, la vivencia y el recuerdo.

“El Último Tango de Salvador Allende” es un trabajo perfecto de evocación; fiel a su norma de no mentir cuando se trata de novela histórica, Ampuero es delicado con los detalles, pero es implacable con su imaginación y su poder narrativo. El regreso a la imagen de Allende, a través del recuerdo de sus últimos días, de su drama y su parte humana, nos toman por asalto y nos llenan de reminiscencias de un pasado que pudo ser futuro.

Hay un toque de elegancia en las letras de Ampuero, pero se trata de una elegancia fiera, contundente, tal vez por eso se le dan tan bien las figuras históricas fuertes y controvertidas. Más allá de la vida y el juego político del golpe de estado en Chile, la imagen de Allende aparece tridimensional, casi tangible y eso como lector se agradece.

En estos días de recordación se trata de un libro que no puede dejar de ser leído.

Algo más sobre el libro:

http://www.quelibroleo.com/el-ultimo-tango-de-salvador-allende

Aquí una entrevista a Roberto Ampuero sobre la novela