El libro nuestro de cada martes: Diario de Rusia de John Steinbeck.

Los libros de viajes conquistan la imaginación de los lectores con facilidad; se trata de un género que convoca uno de los anhelos más caros de quienes aman los libros: ver otros mundos.

En 1948, cuando en la URSS todavía humeaban las ruinas de Stalingrado, Robert Capa y John Steinbeck se propusieron visitar Rusia con la finalidad de conocer de primera mano aquel pueblo mítico; desde el principio, para soviéticos y para americanos, la finalidad del viaje resultaba imposible y casi disparatado; irían solo para reportar lo que veían, vaciarlo de contenido ideológico, acercar a ambos pueblos desde la humanidad de sus ciudadanos para disipar desencuentros; es decir, una manera de buscar la paz cuando todavía resonaban los tambores de la batalla.

El documento es enriquecedor y las fotografías de Capa reveladoras; en su tiempo, los autores lo sabían y lo manifiestan desde su prólogo, no dejarían contentos a los jerarcas de ninguno de los dos bloques y aún hoy hay quien se muestra decepcionado por su falta de denuncia o su carencia de trasfondo; de hecho, ese es el discurso ideológico, el mirar por el hombre muy por encima de los mecanismos que los integran en bloques y sistemas. Me quedo con eso, con un dulce y divertido documento humano.

Algo más sobre el libro:

http://m.elcultural.com/noticias/letras/John-Steinbeck-y-Robert-Capa-dos-curiosos-en-la-URSS/3343