El libro nuestro de cada martes: Una soledad demasiado ruidosa de Bohumil Hrabal

Los aficionados a la literatura checa lo llaman “La H entre las K”, es decir, de entre las cumbres Kafka y Kundera, se encuentra él: Bohumil Hrabal. Se trata de un escritor complejo que no complicado, profundo y al mismo tiempo dotado de un peculiar humor; poco conocido entre nosotros, es una fuente inagotable de reflexión y placer de lectura.

Algunos de sus libros como “Trenes rigurosamente vigilados” han dado lugar a interesantes versiones cinematográficas y otros como “Yo serví al Rey de Inglaterra”, contienen claves sobre la literatura de resistencia a la invasión soviética sobre la cultura checa.

Sus libros mezclan la dureza de la condición humana, sus tragedias cotidianas y el dolor de la existencia, pero todo ello con la sonrisa y el humor que hereda el autor y sus personajes desde la antigua prosapia del viejo Soldado Shvejk; en fin, se trata pues de un autor del que sus breves libros dejan huellas largas en la conciencia.

Una soledad demasiado ruidosa enfrenta dos dramas, el del trabajo artesanal frente a la industrialización de las actividades y la del hombre enfrentado a la destrucción de la cultura como parte de la vida cotidiana y aún de la modernidad. Imaginad un individuo que ama la cultura, ha leído todo y de todo, su secreto es que trabaja en una prensa que prepara papel de deshecho para las recicladoras, los mejores libros pasan primero por sus ojos y los decorados y el arte embellecen las balas de papel que prepara con su prensa; sabe que debe destruir libros y lo hace no sin piedad; su tarea es la danza de la construcción y la destrucción de tal manera que está decidido a jubilarse junto con su prensa. No lo logrará, la modernidad y la colectivización le saldrán al paso.

No hay manera de escapar de Hrabal cuando se lo ha comenzado a leer. Por eso es inolvidable e imprescindible; pienso que hemos comenzado con una cita incompleta, tal vez haya otra “H” entre las “K”, digámoslas así, las “H” entre las “K”, Kafka – Hrabal – Havel -Kundera”, pero de Vaklav Havel hablaremos otro día.

Algo más sobre el libro:

https://librotea.elpais.com/libro/una-soledad-demasiado-ruidosa

Algo más sobre la película: Trenes rigurosamente vigilados