El libro nuestro de cada martes: La contadora de películas de Hernán Rivera Letelier

Tengo una debilidad congénita por el cine, tal vez más que eso, tengo una necesidad muy profunda, heredada desde la más lejana de las generaciones humanas, de que me cuenten historias; mi madre me las contaba cuando iba a dormir, mi padre cuando salíamos a caminar en las mañanas por las calles de la Ciudad de México; luego mis novelistas y, con especial cuidado, mis cineastas. Las historias me han hecho vivir más que mi vida, me han permitido ir más allá de mis sueños, ser muchos y ser más yo mismo. Tal vez por eso la lectura de La contadora de películas me impresionó tanto.

Rivera Letelier atina en el tono y en el personaje, por que la trama constituye una joya, una pequeña obra maestra. Imaginad el talento de la niña que contaba las películas que veía a quienes no podían pagar el billete de entrada al cine de tal manera que, al cabo, la gente prefería las historias que las películas. Sin querer pontificar sobre las distancias entre el cine y la literatura, lo cierto es que las historias se hacen de palabras, se conciben como palabras y luego se reinterpretan como imágenes; pero añadid, en cambio, la dulzura de escuchar la historia bien contada, la proximidad entre el contador y el escucha, en el rito antiquísimo de escuchar la narración; así nacieron las obras primigenias de la literatura universal.

Cuando era niño no existía, al menos no institucionalmente, el oficio de contar cuentos, los juglares dormían el sueño de los justos; ahora, las buenas librerías para niños, los espectáculos culturales ofrecen el servicio de cuentacuentos para niños que necesitan retacarse las orejas de buenos cuentos; en mi infancia las madres y las abuelas cumplían ese cometido hasta que los libros las desplazaban de las cabeceras de los niños; a mi me pasó hace poco, mi oficio de juglar doméstico se extinguió y cedí mi puesto, humilde pero necesario, a su Alteza el libro de cabecera. Un trance difícil, pero también inevitable y precioso.

La contadora de libros es una novela que nos acerca tanto a la historia de iberoamérica, algo muy similar sucedió en todos los países de habla española, como a los cimientos de la cultura de lo escrito y lo narrado, un libro inolvidable por lo dulce y lo profundo, un libro al que no se puede renunciar.

Algo más sobre la novela:

https://www.megustaleer.mx/libros/la-contadora-de-pelculas/MES-063778

Algo más sobre su adaptación teatral: