El arte por la libertad. El concierto por Mandela

En el Centenario del Natalicio de Mandela, esta recordación de su enorme figura

Cisterna de sol

El 18 de julio de 1988, Nelson Mandela cumplía setenta años, la ocasión era más que propicia, perfecta, para una campaña mundial que pusiera la imagen del hombre que entonces había transcurrido veinticinco años en prisión sin rendirse y dirigiendo el movimiento sudafricano más influyente y que llevaba la vanguardia en la lucha contra el apartheid en todos los frentes; el CNA había recurrido al sabotaje como principal arma; en su alegato de defensa Mandela había fijado, harían entonces más de dos décadas, la postura del Congreso frente a la violencia:

Hay cuatro formas de violencia posible. Hay sabotaje, hay guerrilla, hay terrorismo, y hay revolución. Decidimos adoptar el primer método antes de tomar cualquier otra decisión.

A la luz de nuestro compromiso político de fondo, la elección era lógica. Sabotaje no implica la pérdida de vidas y ofrece la mejor esperanza para las futuras relaciones raciales. La amargura se…

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