La lista tonta de los jueves: Los sueños

Cuando yo era niño… sí, cuando el siglo pasado entraba en madurez y se resistía a morir, mi madre tenía la bendita costumbre (que ahora agradezco) de hacerme memorizar poemas, desde luego, muchísimos de ellos se quedaron grabados en mi memoria, “Margarita… está linda la mar y el viento, lleva esencia sutil de azar tu aliento, Margarita, te voy a contar un cuento…” por ejemplo, o “Voy con las riendas tensas y refrenando el vuelo, porque lo importante no es llegar solo y pronto, sino con todos y a tiempo…”; pero de entre ellos aquél celebérrimo “¿Qué es la vida?, una sombra, una ficción, que el mayor bien es pequeño, que toda la vida es sueño y los sueños… sueños son”. En fin, además de mis pesadillas recurrentes – dos horrendas de las que no quiero acordarme ahora – y que me atormentaron durante mi juventud, los sueños han ocupado una parte importante en mi vida, particularmente en mi vida de lector, por eso, para todos, la Lista tonta ofrece este acercamiento a la literatura onírica. Ya se sabe, lo primero que se nota en una lista, es aquello que le falta…