Las citas de los viernes: Sofía de los presagios de Gioconda Belli, ed. Planeta

Gioconda Belli, de una pluma mágica y prodigiosa nos introduce al mundo de nuestra conciencia y nuestras más hondas tradiciones; un encuentro doloroso y liberador con la maternidad, la naturaleza y el mundo de las creencias. Si todos sus libros son hermosos, este lo es más todavía. Aquí, sus momentos estelares.

Sofía de los presagios de Gioconda Belli. Ed. Planeta

Las marimbas se han marchado. Las puertas están cerradas y en el parque acampan los gitanos que vienen de la América del Sur, que vinieron antes de Europa, de Egipto y de la India y mucho antes del Paraíso Terrenal donde una gitana anterior a Eva encantó a Adán y parió una raza de hombres sin pecado original. Se hace

Piensan que son cosas nuevas que trajo la Revolución, cosas raras que trajo la Revolución, como el circo ruso y los cantantes búlgaros y los rubios que no son gringos. Los hombres y las mujeres del

 Eso era ser gitano, le decía, ésa era la diferencia con los payos que tenían que estar siempre en un lugar porque eran esclavos de lo que había pasado y lo que debía suceder. Ellos no, nada los ataba.

¿Cómo es que se llama una que es toda voluptuosa y que tiene cara de pecadora?… Lo tengo en la punta de la lengua… Sí, sí. La Sofía Loren. Esa misma. Esa misma.»

Sofia quiere casarse porque el matrimonio para ella marcará el inicio de su vida adulta en la que ya no será necesaria la inocencia ni la sumisión. No sabe si está enamorada de René, pero desde niña sabe que el amor es engañoso y que lo importante es poder hacer lo que uno quiere.

Fausto, el único sobrino de don Ramón, llega de visita a la hacienda. Hace años que vive en París. El Gobierno lo envió con una beca poco después del triunfo de la Revolución, cuando sobraban becas para estudiar cualquier cosa, y él decidió quedarse trabajando en un estudio de cine.

Desde que se casó, se ha puesto más alta e imponente. Durante el entierro, llora, sintiéndose por primera vez infinitamente huérfana.

Sofía le ayuda a Petrona a enrollar las bolitas de caramelo de limón en el azúcar. Las tres mujeres guardan silencio. Se escucha el sonido del agua, el hervor de la miel, el raspar del caramelo sobre los gránulos de dulce. En la cocina, las tres semejan brujas antiguas, brujas sin espanto, ni escobas, brujas blancas, diosas ocupadas en la fragua del sueño de los hombres. Oficio antiguo, de mujer.

El té está preparado. Doña Carmen revuelve el incolora donde hay un leve perfume a sueños prohibidos. Las tres mujeres se asoman al agua y ven el reflejo de sus ojos como si se asomaran al umbral de una dimensión ignota donde réplicas fieles de sí mismas viven y las miran. 

Tu pueblo viene andando por siglos. No son de ninguna parte. Vos naciste en un lugar árido y sin volcanes en tiempo de calor, pero tu país no existe porque los gitanos no tienen país; venís de un hombre y una mujer igual que todos, de Sabino y Demetria, pero no sé sus apellidos porque no me atreví a bajar hasta el nacimiento de ellos, por miedo de perderme y no poder regresar; sos esto que sos, hijita, lo que tocás cada mañana al levantarte, lo que soñás despierta y dormida, lo que no sos aún..

La Diosa anda en los vientres de las mujeres y en el falo de los hombres, porque allí es donde comienza la vida desde donde todo lo demás se genera. Sólo la oscuridad de las almas extrañadas de la naturaleza ha podido inventar un dios macho con una madre virgen, para quien el placer que produce la vida es pecado.

Jerónimo, que va un poco atrás, no deja de ver el cuello de Sofía que se asoma por debajo del pelo y de pensar, sin saber por qué, en cómo se habrían sentido los verdugos ante el cuello blanco de las reinas que tenían que guillotinar.

Ponerme en forma con Alisa ha sido una experiencia genial. Siempre me quedaba con la sensación de haber tenido un entrenamiento completo. Le agradezco mucho su ayuda y sus consejos. Sin duda, recomendaría este lugar. ¡Gracias, Alisa!

Hace 9 meses que entreno con Alisa. Lo mejor ha sido todos los consejos nutricionales que me ha dado. He aprendido muchísimo sobre lo que debo y no debo comer.

No puedo agradecérselo lo suficiente. Se puso en mi situación y supo motivarme en todo momento. Ha hecho un trabajo fantástico con mi baja forma física, teniendo en cuenta que ya voy teniendo una edad. No habría podido tener mejor entrenadora.

Sus fantasmas le impiden enfrentarse con la realidad de que quienes quieren un mundo sólo a su medida no tienen más destino que el quedar- se sumidos en la soledad.

Doña Carmen toma a la recién nacida, le da vuelta y con un movimiento rápido corta el cordón y lo anuda. Xintal cierra los ojos. Para ella ése es uno de los momentos más dramáticos de la existencia; es el instante preciso en que empieza la soledad jamás redimida del ser humano.