Para libre descarga: ¡La obra de los jóvenes participantes del Taller Hábito Lector Hagamos letras juntos!

Aquí está el resultado, horas de amable plática, minutos de encuentro y jornadas de trabajo, permiten a nuestros jóvenes autores ofrecer el fruto de su esfuerzo, que ustedes lo disfruten…

Disfrute de la primera generación de jóvenes autores de Cisterna de Sol

Las citas de los viernes: «La última palabra» de Hanif Kureishi, Ed. Anagrama.

Una colección de momentos selectos de una obra sincera y frontal, de magnífica pluma que nos cuestiona sobre el papel de la literatura y los escritores en la vida. No se pierda esta exquisita manera de comenzar el fin de semana:

Rob consideraba la escritura una forma de combate extremo y la salvación» de la humanidad. Para él, el escritor debía convertirse en el mismísimo demonio, un perturbador de sueños y destructor de fatuas utopías, el portador de la realidad el rival de Dios en su deseo de forjar mundos.

Se había casado no hacía mucho, pero parecía haber olvidado que el matrimonio era un estado permanente, no una ceremonia puntual.

Harry, el Gran Satán de la literatura ahora está débil y grogui como un león al que le hubieran inyectado una dosis monstruosa de tranquilizantes. Ahora él es la presa. Y le interesa cooperar. Cuando lea el libro y se dé cuenta de lo hijoputa que ha sido, ya será demasiado tarde. Tú habrás encontrado cosas que ni el propio Mamoon sabía sobre sí mismo. Será un pedazo de carne exhibido en la picota de tu perspicacia. Y ahí es donde al público le gusta ver a sus ídolos: expuestos, con los pantalones bajados, el culo en pompa, cumpliendo una larga condena entre asesinos en serie y cagando delante de desconocidos. Eso les enseñará a creerse que su talento los hace mejores que un tipo descerebrado, esclavo de un salario sometido a impuestos como cualquiera de nosotros.

Así que cambia el tono, colega, o la vas a joder de tal modo buscarte un trabajo en el mundo académico. O incluso peor…

-Peor? ¿Qué puede ser peor que dar clases en una politécnica?

Rob guardó silencio unos instantes y miró por la ventanilla antes de darle la mala noticia:

-Podrías tener que dar clases de escritura creativa.

-Paseemos juntos y hablemos, ya que ambos compartimos
el interés por lo mismo.

  • Por qué, señor?
    -Por mí.

-Eso espero. Ya le he dejado claro a Rob que va a ser mi libro. Y él se ha mostrado de acuerdo. Me ha dicho que soy un artista.
-¿Cuándo?
-Justo antes de dejar caer la cabeza encima del mantel.

El tío Dinamita de Plum Wodehouse: «El hombre más valiente
se acobardará ante la perspectiva de tener que levantar el velo
de su pasado, a menos que ese pasado sea de una pureza excep-
cional.»

Después se esfumaría para dedicarse a su «investigación» antes de que apareciese la pareja en bata y se oyese a Mamoon quejarse de los huevos, de la temperatura de la tostada, de la horrible carga de ser un escritor al que ya no le queda nada que decir y que tan sólo tiene por delante ceguera, incontinencia, impotencia, malas críticas, muerte y oscuridad.

Harry llevaba tiempo suficiente siendo un amante de las artes para saber que a los artistas había que perdonarles debilidades por las que condenaríamos al resto de la población. El artista era el representante, el valiente, el que tomaba la palabra, al que dábamos las gracias y el que pagaba un precio.

Proust torturaba ratas y donó los muebles familiares a burdeles. Dickens emparedó a su esposa y le impidió ver a sus hijos; Lillian Hellman mentía. Mientras Sartre vivía con su madre, Simone de Beauvoir le hacía de proxeneta consiguiéndole jovencitas; él envidiaba a Camus antes de machacarlo. John Cheever merodeaba por los aseos públicos, olfateando presas, antes de regresar con su esposa. P. G. Wodehouse hizo programas de radio loando a los nazis; Mailer acuchilló a su segunda mujer. Dos de las amantes de Ted Hughes se suicidaron. Y en cuanto a Styron, Salinger, Saroyan… La literatura era un cruento campo de batalla; ninguna persona decente había empuñado una pluma. En El resplandor, Jack Nicholson hizo una interpretación impecable de un escritor. Si Harry mostraba a un hombre decente en lugar de un mercenario, nadie se lo creería. Nadie quería leer eso; no reflejaría en absoluto el odio, el ardor y la pasión que rodeaban a un verdadero artista.

Pero era importante que la lujuria no lo apartase, ni a él ni a sus lectores, de la cada vez más relevante lección de que el gran arte, las mejores palabras y las buenas frases, eran importantes, y su importancia iba en aumento en un mundo degradado y reprobable, un mundo en el que la pasión por la ignorancia había alcanzado las dimensiones de una religión.

-Siento ser trivial -dijo Mamoon-. Ya le dije a Rob que soy un hombre hueco. Un novelista es eso, un timador, un impostor, un estafador: lo que sea. Pero sobre todo un seductor.
-No le fascina la seducción?

Una chica que se está empezando a despegar de sus padres y quiere hacerse mayor puede ser inducida a realizar terribles actos de amor. En cuanto Harry cumplió los trece y empezó a transpirar y ducharse, una sucesión de fragantes adolescentes lo besaban, acariciaban y pasaban la noche con él. El huérfano de madre detestaba pasar la noche solo, a veces se instalaba a dormir en el suelo de la habitación de sus hermanos. No tardó en descubrir que un montón de chicas eran vulnerables a sus peticiones de que cuidasen de él. Necesitaba reemplazar a una mujer con una horda de mujeres.

¿En qué punto se encontraba Harry en relación con todo eso? Como Mamoon, Harry no soportaba el espejo; tenía explicar por qué estaba allí y qué significaba ese hombre. Sus palabras tenían que mantener vivo al escritor en la historia de la literatura, por mucho que personalmente desease matarlo.

Su padre, no hacía mucho, había dicho: «No hay ningún tipo de ambivalencia: los hijos provocan la muerte de sus padres. Vosotros tres erais demasiado para ella.» Después de pensar en eso, Harry necesitaba la noche con alguien que lo consolase y le hiciese compañía. Una chica es un cordón umbilical, una cuerda de salvamento que te mantiene conectado con la realidad. Su madre no habría querido que estuviera solo.

-Cómo iba incluso alguien despiadado a echarla de su propia casa? Yo habría podido mudarme a algún otro sitio. Pero aquí hay muchas cosas que adoro, como la tranquilidad para escribir. La narración larga, la novela, es una estructura anticuada y, según algunos, acabada. Tal vez se parezca a la pintura al óleo en el sentido de que su creación es muy laboriosa y requiere de una férrea disciplina, paciencia y autocontrol. Pero es lo único que sé hacer. En cuanto a Peggy, simplemente no puedes abandonar a la gente a su suerte, maldita sea. En eso consiste el infierno de la compasión. Pero lo que pensé fue que la próxima vez tenía que casarme con una mujer de verdad.

-;No dijo usted en una ocasión que nadie está verdaderamente casado hasta que ha cometido adulterio?

Él supo entonces que había otra madre dentro de la madre que creía conocer, y después de eso se preguntaba a menudo cuándo vería aparecer de nuevo a su verdadera madre. ¿Pero cuál de ellas sería?

La lista tonta de los jueves: ¡Envidia!

Pecado capital, condición humana, vicio irreductible, pasión diabólica… el que esté libre de pecado, que no se mire en este espejo… Veinte novelas sobre la envidia…

Contigo en la distancia. Carla Guelfenbein.
https://clublecturacoruna.com/2016/02/26/contigo-en-la-distancia-carla-guelfenbein/

El libro de la envidia. Ricardo Silva.
http://www.ricardosilvaromero.com/ver_libro.php?id_libro=26

En defensa de la envidia. Saltiel Alatriste.
http://sincronia.cucsh.udg.mx/granillo.html

Abel Sánchez. Miguel de Unamuno.
https://www.cicutadry.es/abel-sanchez-miguel-de-unamuno/

Soy un gato. Natsume Soseki.
https://impedimenta.es/producto/soy-un-gato

Los últimos días de nuestros padres. Joël Dicker.
http://langostaliteraria.com/los-ultimos-dias-de-nuestros-padres-cuando-la-guerra-tiene-nombre-propio/

El fin de la soledad. Benedict Wells.
https://www.sweetparanoia.com/el-fin-la-soledad-de-benedict-wells/

Los envidiosos. Francesco Alberoni.
https://elpais.com/diario/1991/04/22/cultura/672271213_850215.html

Lo mucho que te amé. Eduardo Sacheri.
https://www.lanacion.com.ar/opinion/resenas-nid2320484/

La Ciudad de Vapor. Carlos Ruiz Zafón.
https://www.planetadelibros.com/libro-la-ciudad-de-vapor/321720

El jardín de las mariposas. Dos Hutchison.
http://www.papalector.com/2018/07/resena-el-jardin-de-las-mariposas-dot.html

Envidia. Yuri Olesha.
https://www.acantilado.es/catalogo/envidia/

Shakespeare: Los Fuegos de la Envidia. René Girard.
https://www.anagrama-ed.es/libro/argumentos/shakespeare-los-fuegos-de-la-envidia/9788433913968/A_166

Ojalá nos perdonen. A.M Homes.
https://www.estandarte.com/critica/ojal-nos-perdonen-de-a-m-homes_210.html

Golpéate el corazón. Amélie Nothomb.
https://elcultural.com/golpeate-el-corazon

El buscador de almas. Georg Groddeck
https://sextopiso.mx/esp/item/48/el-buscador-de-almas

La corredora de Cuemanco y el aficionado a Schubert. Mónica Lavín.
https://www.jornada.com.mx/2012/09/14/cultura/a04n1cul

Laura y Julio. Juan José Millás.
https://lecturasderamiropinto.wordpress.com/novelas/mundo-millas/

Lejos de Kakania. Carlos Pardo.
http://www.editorialperiferica.com/?s=catalogo&l=237

El libro de las pruebas. John Banville.
https://www.anagrama-ed.es/libro/panorama-de-narrativas/el-libro-de-las-pruebas/9788433969163/PN_456

El miércoles del presente: Diccionario de lugares comunes de Gustave Flaubert

Para divertirnos y romper la solemnidad de la cultura, esta obra genial y entrenida, uno de los diccionarios más interesantes que se hayan escrito, que ustedes lo disftuten:

El libro nuestro de cada martes: La última palabra de Hanif Kureishi. Ed. Anagrama

Cada que tengo ocasión vuelvo sobre los libros de Kureishi, en realidad amo las culturas mestizas, como la mía; adoro la mezcla de giros y colores y Kureishi, con Naipaul, es el maestro.

En esta entrega Kureishi ofrece la visión de la autor en sus útlimos días, nos lleva a reflexiones profundas sobre la vida y la obra del escritor, sobre el juicio moral y el histórico, sobre el papel de los lectores y el infierno de la creación así como de su gloria; como todas sus novelas, es un entramado de muchas voces y de muchas historias, de gente que entra y sale de una vida para ofrecernos el complejo mosaico de la realidad reconstruida por la magistral pluma del escritor. Un libro que no se puede perder.

Algo más sobre el libro:https://www.anagrama-ed.es/libro/panorama-de-narrativas/la-ultima-palabra/9788433979070/PN_877

Algo más, el presente según Kureishi:

un mundo puro conduce al fascismo

El vals del minuto: ¿porqué esciribir

¿Qué sentido tiene escribir?, ¿qué deseamos obtener con ese ejercicio?, ¿es posible vencer al tiempo y al olvido? Un minuto de reflexión, que ustedes lo disfruten:

¿Para qué escribimos?

Las citas de los viernes: Alfonso Reyes y la Oración del 9 de febrero

La Oración del 9 de febrero es un libro único en la obra de Alfonso Reyes, una confesión histórica y un bálsamo espiritual a la muerte de su padre; para abrir el fin de semana, esta pequeña muestra de una obra memorable:

Pero ya me canso de rogar, aun a mis mejores amigos —no que se tomen el trabajo de leer mis ciento y pico de libros publicados hasta hoy, que sería mucho pedir—, sino que pasen los ojos por la lista de mis obras, antes de lanzar generalizaciones sobre mi carrera de escritor.

En la última inundación, el río se llevó la mitad de nuestra huerta y las caballerizas del fondo- Después se deshizo la casa y se dispersó la familia. Después vino la revolución. Después, nos lo mataron..

La venganza se resolvía en besos y caricias

Bien es cierto que esos pocos días me compensaban de largas ausencias porque era la suya una de esas naturalezas cuya vecindad lo penetra y lo invade y lo sacia todo. Junto a él no se deseaba más que estar a su lado. Lejos de él, casi bastaba recordar para sentir el calor de su presencia.

Siempre el evocarlo había sido para mí un alivio. A la hora de las mayores desesperaciones, en lo más combatido y arduo de las primeras pasiones, que me han tocado, mi instinto acudía de tiempo en tiempo al recuerdo de mi padre, y aquel recuerdo tenía la virtud de vivificarme y consolarme. Después —desde que mi padre murió—, me he dado cuenta cabal de esta economía inconsciente de mi alma. En vida de mi padre no sé si llegué a percatarme nunca…

Yo nunca vi llorar a mi padre. Privaba en su tiempo el dogma de que los varones no lloran. Su llanto me hubiera aniquilado. Acaso escondiera alguna lágrima. ¡Sufrió tanto! Mi hermana María me dice que ella, siendo muy niña, sí lo vio llorar alguna vez, a la lectura de ciertos pasajes históricos sobre la guerra con los Estados Unidos y la llegada de las tropas del Norte hasta nuestro Palacio Nacional.
Como él sólo dejaba ver aquella alegría torrencial, aquella vitalidad gozosa de héroe que juega con las tormentas; como nunca lo sorprendí postrado; como era del buen pedernal que no suelta astillas sino destellos, me figuro que debo a él cuanto hay en mí de Juan-que-ríe. A mi madre, en cambio, creo que le debo el Juan-que-llora y cierta delectación morosa en la tristeza.

Yo bien hubiera querido — y mi ternura se atrevió a sugerírselo— verlo consagrado a escribir sus memorias cuando regresó de Europa, en vez de verlo intervenir a destiempo en los últimos acontecimientos que lo condujeron a un fin trágico. Pero era difícil que prevaleciera el deseo de un muchacho sin experiencia (para colmo, “picado de la araña” y que vivía siempre en las nubes) sobre las incitaciones de otras personas mayores, que después se han arrepentido al punto de negar su responsabilidad en aquella funesta ocasión, y sobre el peso de tantos deberes y tantos intereses nacionales coligados por la fatalidad. Mi brújula no se equivocaba, y tengo derecho a lamentarlo.

De repente sobrevino la tremenda sacudida nerviosa, tanto mayor cuanto que la muerte de mi padre, fue un accidente, un choque contra un obstáculo físico, una violenta intromisión de la metralla en la vida y no el término previsible y paulatinamente aceptado de un acabamiento biológico. Esto dio a su muerte no sé qué aire de grosería cosmogónica, de afrenta material contra las intenciones de la creación. Mi natural dolor se hizo todavía más horrible por haber sobre- venido aquella muerte en medio de circunstancias singular- mente patéticas y sangrientas, que no sólo interesaban a una familia, sino a todo un pueblo. Su muerte era la culminación del cuadro de horror que ofrecía entonces toda la ciudad.

Por las heridas de su cuerpo, parece que empezó a desangrarse para muchos años, toda la patria…

Lloro por la injusticia con que se anuló a sí propia aquella noble vida; sufro porque presiento al considerar la historia de mi padre, una oscura equivocación en la relojería moral de nuestro mundo; me desespera, ante el hecho consumado que es toda tumba, el pensar que el saldo generoso de una existencia rica y plena no basta a compensar y a llenar el vacío de un solo segundo. Mis lágrimas son para la torre de hombre que se vino abajo; para la preciosa arquitectura —lograda con la acumulación y el labrado de materiales exquisitos, a lo largo de muchos siglos de herencia severa y escrupulosa— que una sola sacudida del azar pudo deshacer; para el vino de siete cónsules que tanto tiempo concentró sus azúcares y sus espíritus, y que una mano aventurera llegó de repente a volcar.

Después me fui rehaciendo como pude, como se rehacen para andar y correr esos pobres perros de la calle a los que un vehículo destroza una pata; como aprenden a trinchar con una sola mano los mancos; como aprenden los monjes a vivir sin el mundo, a comer sin sal los enfermos

Cuando salí de mi casa
con mi bastón y mi hato,
le dije a mi corazón:
—Ya llevas sol para rato!—
Es tesoro —y no se acaba:
no se me acaba —y lo gasto.
Traigo tanto sol adentro
Que ya tanto sol me cansa.—
Yo no conocí en mi infancia
sombra, sino resolana.

Desde -entonces mi noche tiene voces,
huésped mi soledad, gusto mi llanto.
Y si seguí viviendo desde entonces

es porque en mí te llevo, en mí te salvo,
y me hago adelantar como a empellones,
en el afán de poseerte tanto.

Aprendí a preguntarle y a recibir sus respuestas. A consultarle todo. Poco a poco, tímidamente, lo enseñé a aceptar mis objeciones —aquellas que nunca han salido de mis labios pero que algunos de mis amigos han descubierto por el conocimiento que tienen de mí mismo. Entre mi padre y yo, ciertas diferencias nunca formuladas, pero adivinadas por ambos como una temerosa y tierna inquietud, fueron derivando hacia el acuerdo más liso y llano. El proceso duró varios años, y me acompañó por viajes y climas extranjeros. Al fin llegamos los dos a una compenetración suficiente. Yo no me arriesgo a creer que esta compenetración sea ya perfecta porque sé que tanto gozo me mataría, y presiento que de esta comunión absoluta sólo he de alcanzar el sabor a la hora de mi muerte.

La lista tonta de cada jueves: Feliz cumpleaños Julio Cortázar, su obra completa comentada

Hace unos días el enorme cronopio cumplió años, no podemos postergar más la fiesta, aquí, en la lista tonta, toda su producción anotada. Que ustedes lo disfruten:

Feliz cumpleaños Grandísimo Cronopio. No una, sino muchas recomendaciones hoy, una mirada a los libros de Cortázar. Que pase un gíglico día.

1938: Presencia, (sonetos, con el seudónimo de Julio Denis).

http://mx.casadellibro.com/ebook-presencia-ebook/9788415614135/1986997

1945: La otra orilla (obra póstuma, publicada en 1995)

http://www.puntodelectura.com/es/libro/la-otra-orilla/

1949: Divertimento 

http://www.alfaguara.com/es/libro/divertimento/

1949: Los reyes (con el seudónimo de Julio Denis).

http://www.alfaguara.com/es/libro/los-reyes/

1950: El examen 

http://www.alfaguara.com/es/libro/el-examen/

1951: Bestiario

http://www.puntodelectura.com/ar/libro/bestiario-3/

1952: Imagen de John Keats 

http://www.alfaguara.com/es/libro/imagen-de-john-keats/

1956: Final del juego

http://www.alfaguara.com/cl/libro/final-del-juego-4/

1959: Las armas secretas 

http://www.alfaguara.com/es/libro/las-armas-secretas/

1960: Los premios

http://www.alfaguara.com/es/libro/los-premios/

1962: Historias de cronopios y de famas

http://www.alfaguara.com/mx/libro/historias-de-cronopios-y-de-famas-9/

1963: Rayuela

http://www.elpais.com.co/elpais/cultura/noticias/cinco-razones-para-volver-leer-rayuela-julio-cortazar

http://cultura.elpais.com/cultura/2013/06/24/actualidad/1372090801_508996.html

1966: Todos los fuegos el fuego

http://www.alfaguara.com/es/libro/todos-los-fuegos-el-fuego-13/

1967: La vuelta al día en ochenta mundos

http://www.sigloxxieditores.com.ar/fichaLibro.php?libro=978-987-629-104-0

1967: Buenos Aires, Buenos Aires

http://www.jornada.unam.mx/2014/08/26/index.php?section=cultura&article=a04n1cul&partner=rss

1968: 62 Modelo para armar

http://www.alfaguara.com/es/libro/62-modelo-para-armar-8/

1969: Último round 

http://www.sigloxxieditores.com/libros/Ultimo-round-Tomo-I/9788432313554

1970: Viaje alrededor de una mesa

http://www.bn.gov.ar/abanico/A60904/cortazar-mesa.html

1971: Pameos y meopas

http://www.escribirte.com.ar/obras/653/-pameos-y-meopas.htm

1972: Prosa del observatorio

http://www.revista.unam.mx/vol.10/num5/art31/int31.htm

1973: Libro de Manuel

http://www.alfaguara.com/ar/libro/libro-de-manuel-1/

1973: La casilla de los Morelli

http://bibliotecapopulardeltren.blogspot.mx/2010/07/la-casilla-de-los-morelli-julio.html

1974: Octaedro

http://www.alfaguara.com/ar/libro/octaedro-1/

1975: Fantomas contra los vampiros multinacionales

http://www.revistadelauniversidad.unam.mx/ojs_rum/index.php/rum/article/view/2383/3443

1976: Estrictamente no profesional

http://www.lecturalia.com/libro/8243/estrictamente-no-profesional

1977: Alguien que anda por ahí

http://www.alfaguara.com/es/libro/alguien-que-anda-por-ahi/

1978: Territorios

http://www.sigloxxieditores.com/libros/Territorios/9788432314148

1979: Un tal lucas

http://www.alfaguara.com/es/libro/un-tal-lucas/

1980: Clases de literatura. Berkeley, (publicada en 2013)

http://www.alfaguara.com/es/libro/clases-de-literatura-1/

1980: Queremos tanto a Glenda

http://www.alfaguara.com/es/libro/queremos-tanto-a-glenda/

1982: Deshoras

http://www.alfaguara.com/ar/libro/deshoras/

1982: Los autonautas de la cosmopista

http://www.alfaguara.com/es/libro/los-autonautas-de-la-cosmopista/

1983: Nicaragua tan violentamente dulce

http://niunsololibro.blogspot.mx/2012/03/nicaragua-tan-violentamente-dulce-julio.html

1984: Salvo el crepúsculo

http://www.alfaguara.com/es/libro/salvo-el-crepusculo/

1984: Alto el Perú

http://www.quelibroleo.com/alto-el-peru

1984: Silvalandia

http://www.alfaguara.com/es/libro/silvalandia/

1986: Diario de Andrés Fava (capítulo desprendido de El examen).

http://www.alfaguara.com/es/libro/diario-de-andres-fava/

1995: Adiós Robinson y otras piezas breves (obra póstuma).

http://www.alfaguara.com/es/libro/adios-robinson-y-otras-piezas-breves/

2009: 1940-1984: Papeles inesperados

http://www.alfaguara.com/es/libro/papeles-inesperados/

Curso Taller: Formación de escritores a través de la lectura

Un recorrido por las fuentes que inspiraron a los grandes autores. Un momento para reflexionar, aprender y disfrutar de la literatura. Descubre tu voz de escritor como arte, oficio y expresión personal

Marzo 2 a Mayo 4, 2021

Diez sesiones vía Zoom. Todos los martes de 22:00 a 23:00

Cada semana recibe material exclusivo y la grabación de la sesión para no perder ningún momento del diálogo.

Publicación en el Blog Cisterna de Sol del material trabajado.

Guías para conformar una visión de escritor, los elementos narrativos y reflexivos para crear obra literaria y lograr una expresión escrita correcta.

Guías de lectura para encontrar tu voz literaria y crear una fuente de inspiración y trabajo efectiva.

Costo: $1,200.00 mn

Inscripciones: Deja un mensaje en este Blog, en el WhatsApp del blog: 5530488751 o en el correo cesarbc70@yahoo.com

El miércoles del presente: La caída de la casa de Usher de Edgar Allan Poe, para libre descarga

Un clásico, producto de los infiernos creativos de un autor privilegiado, no la deje pasar, para libre descarga:

Imagginación

Meditación Divertida con Maggie

Disappearing Thoughts

clicks and clips

Tablaturas de mis pasos

Unas cuantas palabras y fotos para los lugares que me hacen feliz.

NOUS LES FEMMES

Aller au delà de nos limites à travers le monde. J'en suis capable, pourquoi pas toi? Pourquoi pas nous? Ensemble nous sommes invincibles "Je suis femme and i can".

Rosie Blog

A garden of wild thoughts. Feeling thoughts and dilemmas

Un Loco Anda Suelto

Entra en mi mente...déjame entrar en la tuya...

umaverma12

Inner-peace is necessary to overcome of all the pain.

El Rincón de Suenminoe

En el soñador vida y sueño coinciden

La poesía, eso decían

Como plasmar la idea natural.

Cynthia Briones

Letras en el mar.

Polisemia Revista cultural

En cada edición proponemos una palabra para indagar sus posibles significados desde distintas áreas.

www.casasgredos.com

Alojamientos rurales en Avila y Provincia. Tlf.920206204/ 685886664

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