Lee «La forja de un rebelde, de Arturo Barea. Lea Ud. «Cuando éramos honrados mercenarios», de Arturo Pérez Reverte

Hace mucho que no leo los periódicos, hace poco menos que no sigo las noticias en televisión; ya se sabe, mi umbral de angustia es poco amplio y mi resistencia a oír tonterías es todavía menor. Es cierto, es necesario estar enterado y para eso leo sólo lo que me interesa en la Internet; es verdad, oír la opinión de quien de verdad sabe lo que dice es una ventaja para interpretar la realidad, entonces busco las editoriales de quienes supongo saben de algún tema y sigo sus opiniones; pero aventarme de cabeza en el cualquierismo con el que el ciertos periodistas, hablan de política, investigaciones policíacas, calentamiento global y fútbol, poniendo además cara de «miren que perspicaz soy», eso es demasiado; arriesgar la salud mental con otro ciertos periodistas que ponen cara de huerfanitos de postal para esquilmarles unos centavos al público en épicas colectas o aplauden desaforados al presidente en turno para denostarlo apenas quince minutos después de concluido el periodo constitucional, eso no se le puede pedir a nadie. Por eso leo el periodismo de Pérez Reverte, porque sólo escribe sobre lo que sabe y que sabe bien, ya por ser de su especialidad: el periodismo de guerra, la navegación o la historia de las guerras napoleónicas, ya por ser de la especialidad de todos, la de ser ciudadano en el mundo: la educación, los buenos modos, la tolerancia y su pasión por la libertad y la inteligencia. Dice lo que a uno le gustaría decir, y lo dice bien, magníficamente escrito, valientemente y, sobre todo, apasionadamente.

Ahora leamos a Barea, perseguido en cuanta librería me ha salido al paso por años, le hincamos el diente, o el ojo, a esta recomendación que me hizo Fernando Serrano Migallón, hace ya unos buenos años.

Que con mi pan me lo coma

Es cierto que siempre he querido escribir algo como Monterrey, el antiguo correo literario de Alfonso Reyes, pero también lo es que excedía con mucho mis recursos económicos e intelectuales; es cierto que la lectura es para mí, más que una afición, una vocación que respeto y obedezco desde que tenía ocho años, pero también lo es que, lejos de enorgullecerme de lo que he leído por la misma razón que uno nunca puede estar orgulloso de respirar o andar, cada libro me deja la ansiedad de leer muchos más. Es cierto que me había resistido a la idea de abrir un blog, pero también lo es que a todos nos llega nuestra hora, y la mía ha sonado.

A todos quienes se nos suele ver con un libro, ahora también con un iPad, un Kindle o un Nook, los amigos suelen preguntar qué estamos leyendo, o qué recomendamos leer; es un placer contestar porque siempre es delicioso hablar de libros. Además, desde hace muchos años, no menos de veinte, llevo un registro riguroso de cuanto voy leyendo; cuando abrí mi cuenta de Facebook, encontré una oportunidad para ambas situaciones. Andando el tiempo fueron muchos los que me preguntan por la recomendación, me sugieren, me corrigen y en fin, están pendientes de la lectura.

Sin embargo, sin Jorge Ringenbach, que ha sido insistente en que pusiera este blog desde hace muchos años y sin Úrsula Bernal y Lorena Soto, que me dieron el impulso final, no me habría atrevido nunca a abrirlo, porque, a final de cuentas, ¿a quién le podría importar un ejercicio tan íntimo y tan personalísimo como la lectura?, ante esa pregunta sin respuesta el ejemplo de Reyes haciendo su Monterrey explica la situación correctamente, no es pensando en quién quiera leerlo, sino en compartir aquello por lo que se tiente tanta pasión y para estar cerca de los amigos cuya plática, al ser viva, supera toda lectura.

Me propongo pues, trasladar aquí la recomendación de cuanto voy leyendo y que se ha hecho una diminuta tradición entre quienes compartimos el espacio del Facebook; llenar de palabras esos minutos de silencio, segundos a veces, que nos queda después de tornar la última página de un libro; diciendo lo que me nazca y como me venga, después de todo, siempre podrá el lector amigo decir… venga, que con su pan se lo coma. Y tendrá razón, así que gracias y bienvenidos.

Imagginación

Meditación Divertida con Maggie

Disappearing Thoughts

clicks and clips

Tablaturas de mis pasos

Unas cuantas palabras y fotos para los lugares que me hacen feliz.

NOUS LES FEMMES

Aller au delà de nos limites à travers le monde. J'en suis capable, pourquoi pas toi? Pourquoi pas nous? Ensemble nous sommes invincibles "Je suis femme and i can".

Rosie Blog

A garden of wild thoughts. Feeling thoughts and dilemmas

Un Loco Anda Suelto

Entra en mi mente...déjame entrar en la tuya...

umaverma12

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El Rincón de Suenminoe

En el soñador vida y sueño coinciden

La poesía, eso decían

Como plasmar la idea natural.

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Letras en el mar.

Polisemia Revista cultural

En cada edición proponemos una palabra para indagar sus posibles significados desde distintas áreas.

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