Las Citas de los Viernes: El infinito en un junco de Irene Vallejo. Ed. DeBols!llo y Ed. Siruela

La experiencia lectora me ha obsequiado con uno de los libros más memorables que recuerde, aquí diez de sus momentos estelares:

Heigo Kurosawa fue un admirado benshi, narrador de películas mudas para el público japonés. Se convirtió en una estrella; la gente acudía en masa a escucharlo. Introdujo a su hermano pequeño Akira que por entonces quería ser pintor, en los ambientes cinematográficos de Tokyo. En torno a 1930, con la vertiginosa llegada del sonido, los benshi perdieron su trabajo, su fama se eclipsó y fueron olvidados Heigo se suicidó en 1933. Akira dedicó toda su vida a dirigir películas como las que aprendió a amar en la voz de su hermano mayor.

Los imperios jóvenes tienen apetitos simples; sencillamente, lo quieren todo. Aspiran a la pujanza militar, al poder económico y, también, a los esplendores del viejo mundo. Con ese afán los Escipiones trasplantaron la biblioteca real de Macedonia a Roma y, al calor de aquellos valiosos libros, atrajeron a un círculo de escritores griegos y latinos. Por la fuerza de las armas y del dinero, estaban intentando desplazar los centros de gravedad de la creación literaria. Ha sucedido muchas veces: la política redibuja los mapas culturales.

El coleccionista romano recuerda al de los ricos capitalistas estadounidenses, que, maravillados ante los largos siglos del arte europeo y por un puñado de dólares, expoliaban retablos, frescos arrancados de los muros, claustros completos, portadas de iglesias, frágiles antigüedades y lienzos de los grandes maestros. También bibliotecas enteras. Así imaginó Scott Fitzgerald al joven millonario Jay Gatsby. Su fortuna, procedente de oscuros contrabandos, brillaba en una gran mansión de Long Island donde no faltaba.ningún lujo ni refinamiento. Gatsby era conocido por sus fiestas carísimas y extravagantes en las cuales nunca participaba. En realidad, un amor infantil y conmovedor latía detrás de sus exhibiciones de opulencia. El derroche, la luz, los bailes hasta la madrugada, los coches llamativos y el arte europeo eran fuegos de artificio para deslumbrar a la chica que lo abandonó años atrás, cuando aún no era lo suficientemente rico. En el palacio que Gatsby había construido como celebración kitsch de su ascenso social no podía faltar «una biblioteca gótica, artesonada con roble inglés tallado, que probablemente había sido trasladada completa desde alguna ruina situada al otro lado del mar.

Desde aquel tiempo hasta el presente, nuestra fe candorosa en las recetas para la vida ha dado de comer a muchos charlatanes de la retórica. Hoy nos inundan decálogos de autoayuda que ofrecen sus milagrosas listas del éxito: diez fórmulas para salvar nuestro matrimonio, para esculpir nuestro cuerpo o para convertirnos en personas altamente efectivas; diez claves para ser buenos padres, diez trucos para hacer el chuletón perfecto, diez frases brillantes para acabar un capítulo. El último, por desgracia, no lo compré.

Por eso, debemos considerar un pequeño milagro colectivo -gracias a la pasión desconocida de muchos lectores anónimos- que una obra tan extensa como las Historias de Heródoto, y por tanto tan vulnerable, haya llegado hasta nosotros bordeando el desfiladero de los siglos. Como escribe J. M. Coetzee, lo clásico es «aquello que sobrevive a la peor barbarie, aquello que sobrevive porque hay generaciones de personas que no se pueden permitir ignorarlo y, por tanto, se agarran a ello a cualquier precio».

Los escritores antiguos comprendieron muy pronto que los caminos más fascinantes son aquellos que nacen en las grietas, en los puntos ciegos y en las manipulaciones del relato. ¿Penélope esperó fielmente a Ulises o lo engañó en su ausencia? ¿Helena estuvo o no estuvo en Troya? ¿Abandonó Teseo a Ariadna, o fue raptada? ¿Orfeo amaba a Eurídice más que a su vida o fue el primer pederasta? Todas estas variantes coexistieron dentro del enmarañado laberinto de la mitología griega. Como en Rashomon, debemos elegir entre relatos incompatibles entre sí. Aquella primitiva literatura europea nos legó ese gusto por la multiplicación de los puntos de vista, por las variaciones y diferentes lecturas, por las narraciones tejidas y destejidas una y otra vez.

El microscopio y el telescopio son extensiones de su vista; el teléfono es extensión de la voz; luego tenemos el arado y la espada, extensiones de su brazo. Pero el libro es otra cosa: el libro es una extensión de la memoria y de la imaginación».

Al adoptarlo, le dijeron una frase inquietante: «Sabemos contar mentiras que parecen verdades, y sabemos, cuando queremos, proclamar la verdad». Es una de las reflexiones más antiguas sobre la ficción -esa mentira sincera- y, tal vez, también una confesión íntima. Me gusta pensar que Hesíodo, el niño poeta rodeado de silencio, balidos y boñigas, como siglos más tarde Miguel Hernández, revela aquí su obsesión por las palabras. Las palabras que ama y le aterran por el poder que tienen en el mundo, por el mal uso que se puede hacer de ellas.

El escritor italiano Vasco Pratolini dijo que la literatura consiste en hacer ejercicios de caligrafía sobre la piel. Aunque no pensaba en el pergamino, la imagen es perfecta. Cuando triunfó el nuevo material de escritura, los libros se transformaron en eso precisamente: cuerpos habitados por las palabras, pensamientos tatuados en la piel.

Los detalles más precisos sobre una biblioteca egipcia los relata un viajero griego, Hecateo de Abdera, que en tiempos de Ptolomeo I consiguió una visita guiada por el templo de Amón en Tebas. Describe como una experiencia exótica su recorrido por el laberinto de salas, patios, pasillos y habitaciones del recinto. En una galería cubierta dice haber visto la biblioteca sagrada sobre la cual se hallaba escrito: «Lugar de cuidado del alma». Más allá de la belleza de esa idea -la biblioteca como clínica del alma-, apenas sabemos nada sobre las colecciones de libros egipcios.

Las citas de los viernes: El infinito en un junco de Irene Valdés

El libro nuestro de cada martes: El infinito en un junco de Irene Vallejo. Ed. Siruela y Debo!sillo

Un libro fuera de serie, una experiencia emotiva, intelectual, humana, para no perderse

El libro nuestro de cada martes: El infinito en un junco de Irene Vallejo

El rincón de la bibliografía: Feliz cumpleaños Colleen McCullough

Subamos a la máquina del tiempo de una de las mejores autoras de novela histórica, recorramos tiempos y lugares de su mano para celebrar su pluma y su existencia: Colleen McCullough.

Que ustedes lo disfruten:

Tim 

http://www.lecturalia.com/libro/6460/tim

El pájaro espino

https://www.elojolector.com/libro/el-pajaro-espino-colleen-mccullough/

Una obsesión indecente

http://www.lecturalia.com/libro/6461/una-obsesion-indecente

La pasión del Dr. Christian”

https://www.librosdemario.com/la-pasion-del-dr-christian-leer-online-gratis

Las señoritas de Missalonghi 

https://www.rnovelaromantica.com/criticas/item/colleen-mccullough-las-senoritas-de-missalonghi

La canción de Troya

http://www.mardetinta.com/libro/la-cancion-de-troya/

La huida de Morgan 

https://librotea.elpais.com/libros/la-huida-de-morgan-vyetl2eiug/

El desafío 

http://www.criticadelibros.com/novela-rosa-y-romantica/el-desafo-colleen-mccullough/

Angel 

http://www.lecturalia.com/libro/6467/angel

La nueva vida de Miss Bennet

https://www.planetadelibros.com/libro-la-nueva-vida-de-miss-bennet/24033

Agridulce 

https://www.megustaleer.mx/libros/agridulce/MES-095620

El Primer Hombre de Roma

https://humildelector.com/2018/06/15/el-primer-hombre-de-roma-colleen-mccullough/

La corona de hierba 

https://www.planetadelibros.com/libro-la-corona-de-hierba/50199

Favoritos de la fortuna

https://www.novelahistorica.net/2009/08/favoritos-de-la-fortuna.html

Las mujeres de César 

https://www.novelahistorica.net/2009/09/las-mujeres-de-cesar.html

César 

https://www.planetadelibros.com/libro-cesar/9392

El caballo de César

https://www.novelahistorica.net/2010/03/el-caballo-de-cesar-de-colleen.html

Antonio y Cleopatra

https://www.novelahistorica.net/2010/12/antonio-y-cleopatra-de-colleen.html

On, off

http://www.lecturalia.com/libro/33076/on-off

Muertes paralelas

https://www.bibliofiloenmascarado.com/2011/03/24/resena-muertes-paralelas-de-colleen-mccullough/

El hijo pródigo

http://www.revistakritica.com/2014/09/resena-el-hijo-prodigo-de-colleen.html#.XtVjqS_mFcA

Un pequeño reportaje sobre la autora:

La lista tonta de los jueves: Cristo en la literatura

Para los cristianos y para quienes no lo son, estos son días de reflexión, de recogimiento y en las circunstancias en que nos encontramos todavía más… La lista tonta ofrece diez novelas con Cristo como figura central. Que ustedes lo disfruten.

Lo primero que se nota en una lista es aquello que falta…

Cristo de nuevo crucificado. Nikos Kazantzakis.

https://elpais.com/ccaa/2018/11/03/catalunya/1541248749_692037.html

La última tentación de cristo. Nikos Kazantzakis.

http://sincronia.cucsh.udg.mx/tentacion.htm

La Anunciación a María. Paul Claudel.

http://www.laprensa.com.ar/480016-La-Anunciacion-a-Maria-de-Paul-Claudel.note.aspx

El Evangelio según Jesucristo. José Saramago.

https://www.megustaleer.mx/libros/el-evangelio-segn-jesucristo/MES-066168

La muerte de Jesús. J.M. Coetzee.

http://wmagazin.com/relatos/j-m-coetzee-cierra-su-trilogia-con-la-muerte-de-jesus-y-la-literatura-como-mesias/

Médico de cuerpos y almas. Taylor Caldwell.

http://oceano.mx/obras/medico-de-cuerpos-y-almas-taylor-caldwel-11424.aspx

Quo vadis. Henryk Sienkiewicz.

https://www.hislibris.com/quo-vadis-henryk-sienkiewicz/

Fabiola o la Iglesia de las catacumbas. Nicholas Wiseman

https://www.criticadelibros.com/literatura-religiosa/fabiola-o-la-iglesia-de-las-catacumbas-nicholas-wiseman/

El reino. Emmanuel Carrère.

https://www.anagrama-ed.es/libro/panorama-de-narrativas/el-reino/9788433979322/PN_902

El reino de Dios está en vosotros. León Tolstoi.

https://www.ecured.cu/El_Reino_de_Dios_está_en_vosotros

 

Lo que hay en la cisterna: Tres poemas de Odiseus Elitys

Feliz cumpleaños Odiseus Elitys, poeta de antiguo aliento, portador de palabras divinas, por tí, nunca nos olvidamos de Ítaca:

Del Egeo

I
El amor
El archipiélago
Y la proa de sus espumas
Y las gaviotas de sus sueños
En la vela más alta el marinero hace ondear
Una canción

El amor
Su canción
Y los horizontes de su viaje
Y el eco de su nostalgia
En la roca más mojada la novia espera
Un barco

El amor
Su barco
y la despreocupación por sus vientos etesios
Y el foque de su esperanza
En su más suave oleaje una isla acuna
La llegada.

II
Juguetes las aguas
En los sombríos vados
Anuncian con sus besos el alba
Que despunta
Horizonte –

Y las palomas torcaces un eco
Hacen resonar en su cueva
Despertar azul en la fuente
Del día
Sol-

Da el mistral la vela
Al mar
Las caricias de los cabellos
A la indolencia de su sueño
Relente –

Una ola en la luz
Hace renacer los ojos
Donde la Vida boga hacia
La contemplación
Vida-

III
Murmullo beso en su arena acariciada – Amor
Su libertad azul la gaviota
Entrega al horizonte
Olas vienen y van
Espumosa respuesta en los oídos de las caracolas
¿Quién se llevó a la muchacha rubia y quemada por el sol?
La brisa con su soplo transparente
Inclina la vela del sueño
A lo lejos
Amor su promesa murmura – Bisbiseos.

De «Orientaciones»

Melancolía del Egeo

 

¡Qué coherencia del alma en los alciones de la tarde!

¡Qué calma en las voces de la tierra lejana!

El cuclillo en el pañuelo de los árboles

Y el místico instante de la cena de los pescadores

Y el mar que toca la armónica

La lejana pena de la mujer

De la bella que desnudó sus pechos

Cuando el recuerdo entró en los nidos

Y las lilas regaron con fuego el poniente.

 

Con el caique y las velas de la Virgen

Partieron rumbo al viento

Los amantes de la extranjería de los lirios

Pero cómo la noche arrulló aquí el sueño

Con vaporosos cabellos sobre cuellos traslúcidos

O en vastos y blancos litorales

Y cómo la áurea espada de Orión

Vertió y esparció en lo alto

El polvo de los sueños de muchachas

Que olían a menta y albahaca.

 

En la encrucijada donde se detuvo la antigua maga

Quemando los vientos con tomillo seco

Las esbeltas sombras pasaron levemente

Con un cántaro de agua silenciosa en la mano

Con toda facilidad como si entraran al paraíso

Y de la oración de los grillos que cubrió de espuma los campos

Asomaron las bellas de piel lunar

Para danzar en la era de la medianoche…

 

Oh señales que pasáis por el fondo

Del agua que sostiene un espejo

Siete nardos resplandecientes

 

Cuando regrese la espada de Orión

Hallará pobre pan bajo la lámpara

Pero un alma en el rescoldo de los astros

Hallará grandes manos ramificadas hacia el infinito

Algas solitarias últimos retoños del mar

Años verde pedrería

 

¡Oh verde gema –qué adivino de tormentas te vio

Detener la luz en el nacimiento del día

La luz en el nacimiento de los dos ojos del mundo!

«La isla desierta»

Abril, marzo se os saluda
y tú Cuaresma chiquita
Pongo proa pongo ruta
voy en busca de una isla
que en el mapa no figura

En el aire cuatro aves
de oro la tienen en vilo
En aquel lugar no sabes
de ladrones ni asesinos,
ni de padre ni de madre

Las flores crecen granadas
tres brazadas cada noche
Son sus costas sombreadas
los árboles en sus bordes
cual cangrejos se encaraman

De la soledad en la brisa
todo es santo permanente
Tocas la mano divina
y cual paloma silvestre
en las olas te reclinas

Adiós odio adiós inquinas,
terquedad de cada uno
Si ves la desierta isla
todo lo demás es humo
Basta una vez en la vida.

Lo que hay en la Cisterna: Tres poemas de Gorgios Séferis

Feliz cumpleaños Gorgios Séferis, poeta tocado por los dioses, luz y voz paciente en un siglo dolorido.

Lo festejamos, sin mayor apunte, celebrando su poesía, su goce y su libertad:

 

NEGACIÓN
En la playa escondida
y blanca como paloma
tuvimos sed un mediodía
pero el agua era salada.
En la arena dorada
escribimos su nombre;
suave sopló la brisa
y la letra se borró.
Con qué coraje, con qué aliento,
con qué deseos y pasión
tomamos nuestra vida: ¡qué error!
y la vida tuvimos que cambiar.
        De Estrofa

Te llamo en nombre de la diosa…

Aceite en los miembros,
quizás un rancio olor
como aquí en la almazara
de la pequeña iglesia,
como en los poros ásperos
de la muela inmóvil.

Aceite en el cabello
recogido con una cuerda
y quizá otros aromas
que nos son desconocidos
pobres y ricos
y estatuillas que entre los dedos
ofrecen sus pequeños pechos.

Aceite en el sol
las hojas temblorosas
cuando se detuvo el forastero
y gravitó el silencio
entre las rodillas.
Cayeron las monedas:
«Te llamo en nombre de la diosa…».

Aceite en los hombros
y en el talle flexionado
los tobillos manchados por la hierba
y esa herida en el sol
mientras sonaban las vísperas
mientras yo hablaba en el atrio
con un tullido

De: Bitácoras III

Santorini

Inclínate si puedes al oscuro mar y olvida
el eco de la flauta sobre los desnudos pies
que pisaron tu sueño en la otra vida, la sumergida.

Escribe si puedes en tu última concha
el día el nombre el sitio
y échala al mar a que se hunda.

Nos hallamos de pronto desnudos sobre la piel de pómez
mirando las islas emergidas
mirando hundirse las rojas islas
en su sueño, en nuestro sueño.
Aquí nos hallamos desnudos, sosteniendo
la balanza que se iba inclinando
del lado de la injusticia.

Tendón de fuerza voluntad sin sombra calculado amor
bocetos que maduran al sol del mediodía,
curso del destino al palmoteo de la mano joven
sobre los hombros;
en la tierra disgregada, que ya no aguanta,
en la tierra que alguna vez fue nuestra tierra
se hunden las islas, herrumbre y ceniza.

Altares derruidos
y amigos olvidados
hojas de palma en el lodo.

Deja si puedes que tus manos viajen
aquí en el nicho del tiempo con el barco
que rozó el horizonte.
Cuando el dado golpeó la losa
cuando la lanza golpeó el peto
cuando el ojo reconoció al extranjero
y se secó el amor
en almas horadadas;
cuando mirando en torno encuentras
por doquier los pies segados
por doquier las manos muertas
por doquier las manos en tinieblas;
cuando ya ni siquiera puedes elegir
la muerte que querías para ti,
oyendo un aullido
aun el aullido del lobo,
tu derecho;
deja si puedes que tus manos viajen
despréndete del tiempo aleve
y húndete:
se hunde quien levanta grandes piedras.

De: Gimnopedia

El rincón de la bibliografía: Nikos Kazantzakis

En honor al cumpleaños del dulce revolucionario, Nikos Kazantzakis, su bibliografía comentada y algunos obsequios adicionales. Honra a la dulce reflexión y al maravilloso autor:

Lirio y serpiente+

http://www.acantilado.es/catalogo/lirio-y-serpiente/

Las almas rotas

https://www.gingerapebooks.com/kazantzakis

Toda-Raba

http://www.abretelibro.com/foro/viewtopic.php?t=107387&p=4386693

El jardín de las rocas 

http://www.tusrelatos.com/resenas/el-jardin-de-las-rocas

Alexis Zorba el griego

https://www.abc.es/viajar/noticias/abci-verdadero-y-poco-conocido-origen-zorba-griego-201803042213_noticia.html

La inolvidable escena de la danza de Zorba:

Cristo de nuevo crucificado 

https://elpais.com/ccaa/2018/11/03/catalunya/1541248749_692037.html

Trailer de la película “El que debe morir”:

El Capitán Michalis: Libertad o muerte

https://www.lacentral.com/kazantzakis-nikos/ediciones-catedra/el-capitan-mijalis-libertad-o-muerte/9788437630526

La última tentación de Cristo

http://ratitasdebiblioteca.blogspot.com/2016/05/la-ultima-tentacion-de-cristo-de-nikos.html

El trailer de la versión cinematográfica de Scorsese

El pobre de Asís

https://nirvanalibros.mx/producto/el-pobre-de-asis/

Los hermanos enemigos 

https://laplumalibros.blogspot.com/2017/04/hermanos-enemigos-1aed-kazantzakis-niko.html

Carta al Greco

https://es.babelio.com/livres/Kazantzakis-CARTA-AL-GRECO/13737

Alejandro Magno 

http://paseoliterario.over-blog.com/pages/Alejandro_el_Grande_Resumen_Primera_parte-1635867.html

En el palacio de Cnossos

https://elpais.com/diario/2009/07/04/viajero/1246741699_850215.html

Odisea 

https://www.udllibros.com/libro-odisea-R100030001

Terzinas

https://repositorio.uam.es/bitstream/handle/10486/660222/gonzalez_vaquerizo_helena.pdf?sequence=1&isAllowed=y

Amanece 

https://www.apocatastasis.com/nikos-kazantzakis-pensador-nuestro-tiempo-george-stassinakis.php

Fasgá 

https://www.estudiosgriegos.cl/data/1344433972.pdf

¿Hasta cuándo? 

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=52182

El maestro de obras 

https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718-84712009000100009

Comedia, Tragedia en un solo acto

https://aion.mx/resenaslibros/comedia-teatro-nikos-kazantzakis

Odiseo, AKA Ulises 

https://elpais.com/diario/2007/09/30/paisvasco/1191181209_850215.htmlv

Nicéforo Focás 

http://www.geocities.ws/rolandcast/niceforo_nikos.html

Cristo 

https://kaosenlared.net/el-cristo-de-nikos-kazantzakis/

Melisa

https://www.kazantzaki.gr/en/plays/melissa-170

Juliano el Apóstata

http://www.jbrignone.com.ar/kazantzakis.html

Trilogía Prometeo

https://www.elmundo.com/noticia/-Dos-obras-literarias-que-podrian-considerarse-clasicas/377135

Kapodistria

https://greekpress.ca/kapodistrias-review-of-reading-of-kazantzakiss-play/

Sodoma y Gomorra 

https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=2895812v

Teseo

http://porestarcontigo.blogspot.com/2015/05/teseo-de-nikos-kazantzakis.html

Constantino Paleólogo 

https://www.goodreads.com/book/show/21936195-constantino-paleologo

La manzana de oro

https://impresa.prensa.com/mas_de_la_prensa/Colon-martir-bribon_0_1034896639.html

Buda 

https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718-84712013000100014

La enfermedad del siglo

https://webs.ucm.es/info/amaltea/revista/num1/gvaquerizo.pdf

Friedrich Nietzsche en la filosofía del Derecho y del Estado

https://www.uma.es/nietzsche-seden/artes/Kazantzakis.pdf

¿Ha fracasado la ciencia?

http://www.culturalresuena.es/2016/10/kazantzakis-espiritu-cientifico/

Simposio

https://www.kazantzaki.gr/en/muthistorima/sumposion-151

Ascética 

https://www.elmundo.com/portal/pagina.general.impresion.php?idx=22309

Historia de la literatura rusa

https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718-84712018000100377

Cartas de Nikos Kazantzakis a la familia Angelakis

https://www.lapequenagrecia.com/2014/02/boletin-synthesis.html

Cartas a Galatea

http://www.amigos-kazantzaki.org/single-post/2016/1/25/Epistolario-vital-de-un-escritor-Nikos-Kazantzakis-Antolog%C3%ADa-de-cartas-cuadernos-escritos-y-anotaciones-breves

Cuatrocientas cartas de Kazantzakis a Prevelakis 

https://byzantion.uchile.cl/index.php/RBNH/article/view/37864

Monte Athos 

https://www.lanacion.com.ar/cultura/en-la-tierra-del-padre-zorba-nid213912

Viajando: España, Italia, Egipto, Sinaí 

https://www.jstor.org/stable/43806822?seq=1

España y Viva la muerte

http://www.uam.mx/difusion/casadeltiempo/47-48_dic-ene_2018/tiempoenlacasaNo47-48_dic-ene_2018.pdf

Viajando: Japón–China 

https://www.apocatastasis.com/grecia/kazantzakis/china.php

Viajando: Inglaterra 

https://letralia.com/articulos-y-reportajes/2018/10/26/kazantzakis-y-la-guerra-civil-espanola/

Viajando: Rusi

https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718-84712009000100010

Viajando: Italia, Egipto, Sinaí, Jerusalén, Chipre, Moreas 

https://www.lapequenagrecia.com/2014/07/boletin-synthesis-no-34.html

 

 

El libro nuestro de cada martes: El reino de Emmanuel Carrère

Los mejores lectores son los que conservan su capacidad de asombro después de abrir la primera página de un libro nuevo. Me ha pasado en esta ocasión y por eso lo pongo por aquí; cuando comencé a leer El Reino de Carrère, me imaginé una novela de época – algo hay de eso – pero me enfrenté a una especie de confesión, a una cantidad de historias entrelazadas que narran la historia de un hombre en lucha con Dios, con su idea De Dios y su idea de mundo; un texto complejo que se lee con la pasión de quien escucha a alguien que clama por la compasión y la empatía.

El libro, como siempre, está bien escrito, pero hay más que eso, nos remite a nuestro propio mundo de luces y sombras de encuentros y desencuentros, de batallas finas en la conciencia y en el alma.

Refiere también a los primeros años del cristianismo, a esa raíz occidental con la que tenemos relaciones tensas, a veces entrañables pero nunca indiferentes. Un libro que no se puede dejar pasar.

Algo más sobre el libro:

https://www.anagrama-ed.es/libro/panorama-de-narrativas/el-reino/9788433979322/PN_902

Carrère habla sobre su libro:

Lo que hay en la cisterna: Obras selectas de Friedrich Nietzsche para libre descarga

En nuestros tradicionales homenajes a grandes autores – cuya obra está en dominio público – ofrecemos esta selección de obras de Friedrich Nietzsche para libre descarga.

Como se filosofa a martillazos

La genealogía de la moral

El anticristo

De mi Vida – Escritos autobiográficos de juventud

Más allá del bien y del mal

Asi hablo Zaratustra

El crepúsculo de los ídolos

Ecce homo

El Estado griego

Sobre el porvenir de nuestras escuelas

Humano, demasiado humano

Que ustedes lo disfruten

 

 

El libro nuestro de cada martes: «Alexis Zorba, el griego» de Nikos Kazantzakis

Hay libros que hacen época y que luego, quedan para la posteridad como reliquias de un pensamiento que se prolonga a través de las generaciones; el Alexis Zorba, de Kazantzakis, es una de esas extrañas piezas de literatura.

Jacquie Kennedy decía que era el libro que la había rescatado de la depresión después de la muerte de JFK; la peculiar figura de Zorba y el estilo de Kazantzakis se ofrecen como una comunión de grandeza, sencillez y belleza; la sencilla sabiduría de Alexis, forma de Evangelio secular y espiritual que distingue la literatura de Katzanzakis, se convirtió en una especie de credo libertario e igualitario – una suerte de anarquismo humanizado – y que servía como santo y seña de aquella generación genial y que aún hoy es el corazón del pensamiento social griego como se manifestó en las protestas populares contra el sistema financiero mundial en 2010.

Una de las películas más importantes de Cacoyannis y en muchas formas la que lo inmortalizó fue Alexis Zorba. Otro de los miembros de aquel grupo compuso la música para Alexis, Mikis Theodorakis, que como Manos Hadjidakis, colaboraría con Melina en muchas ocasiones.

Si es que hay libros que encierran la sabiduría y el placer, el goce y el dolor y sobre todo, la dulzura de nuestra civilización, ese libro es el Alexis de Kazantzakis.

Algo más sobre el libro:

http://www.edlumen.net/index.php?route=product/product&product_id=75

Un poco más:

http://www.acantilado.es/catalogo/zorba-el-griego/

La mítica escena del baile de Zorba en la película de Cacoyannis:

 

A los 82 años, Anthony Quinn vuelve a bailar Zorba en la televisión chilena.

Imagginación

Meditación Divertida con Maggie

Disappearing Thoughts

clicks and clips

Tablaturas de mis pasos

Unas cuantas palabras y fotos para los lugares que me hacen feliz.

NOUS LES FEMMES

Aller au delà de nos limites à travers le monde. J'en suis capable, pourquoi pas toi? Pourquoi pas nous? Ensemble nous sommes invincibles "Je suis femme and i can".

Rosie Blog

A garden of wild thoughts. Feeling thoughts and dilemmas

Un Loco Anda Suelto

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El Rincón de Suenminoe

En el soñador vida y sueño coinciden

La poesía, eso decían

Como plasmar la idea natural.

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En cada edición proponemos una palabra para indagar sus posibles significados desde distintas áreas.

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