Sábado de citas: El cortejo nupcial helado en la nieve de Ismaíl Kadaré

Este sábado de citas… que salió en domingo, ofrece un pequeño fraseado de una de las obras más profundas de Ismaíl Kadaré, «El cortejo nupcial helado en la nieve», un canto por la tolerancia, la vida y la lealtad.

  • Doctora Shkreli… responda si cuando vio a aquellos heridos que llegaban uno tras otro al hospital, bañados en sangre pensó de verdad que eran suicidas, accidentados o víctimas de agresiones a causa de celos y demás, o si por el contrario, conocía perfectamente la verdad y con plena conciencia estuvo asistiendo de manera ilegal, repito, de manera ilegal, ya que la lista con sus nombres desapareció de una institución sanitaria estatal, a los enemigos de Yugoslavia. 
  • Antes de responderle, voy a hacerle yo una pregunta a mi vez… está usted hablando aquí ante cientos de personas de infinidad de heridos y de muertos, de ríos de sangre y ráfagas de metralleta, pero, ¿no cree usted que con sus palabras se está haciendo eco de la propaganda antiyugoslava? En las informaciones oficiales se ha afirmado que únicamente murieron nueve personas y resultaron heridas algunas decenas más. Sin embargo, según sus propias palabras, sólo en nuestro hospital, que no es más que uno entre las decenas de hospitales de la región, han sido atendidos tal cantidad de manifestantes…

“La epopeya de las nupcias imposibles, se dijo, mientras intentaba imaginar el pecho desgarrado de Sphend Brezftoht. Si es que aún permanecía con vida, ahora estaría delirando y en ese delirio tal vez se viera a sí mismo en su boda imposible con Mladenka. Todo estaba irremisiblemente arruinado.”

  • Hermanos, no  gastéis  bromas  conmigo — dijo  mirándoles  a  los ojos —. Más valdría que me matáseis.

En ese momento, el patrón les trajo la nueva botella de sliva. Jovic alzó la cabeza hacia él.

  • Boze, díselo, por Dios. ¿Se van o no se van a reabrir las benditas fichas? Éste no se lo cree.
  • ¿Las fichas? — se sorprendió el otro —. Este asunto está resuelto.

La oleada de gozo, junto a los ardores del aguardiente, lo recorrió de pies a cabeza. De modo que no había la menor duda, el milagro se había producido.

“Ella se disponía a seguirle hasta el dormitorio, pero algo la obligó a detenerse. Acababa de acordarse del decreto emitido hacía tres días que prohibía mantener las puertas cerradas con llave durante la noche.”

Todo «El libro nuestro de cada martes» de 2017

Para estos días de descanso, algo de lectura, un recorrido por la experiencia lectora y por el placer de la lectura. Para nuestros amigos y lectores la reunión completa de la toda las emisiones de «El libro nuestro de cada martes» de 2017. Que ustedes lo disfruten:

https://cesarcallejas.me/2017/01/03/el-libro-nuestro-de-cada-martes-el-maestro-de-go-de-yasunari-kawabata/

https://cesarcallejas.me/2017/01/10/el-libro-nuestro-de-cada-martes-nadie-acabara-con-los-libros-de-umberto-eco/

https://cesarcallejas.me/2017/01/17/el-libro-nuestro-de-cada-martes-la-verdadera-historia-de-la-muerte-de-francisco-franco-de-max-aub/

https://cesarcallejas.me/2017/01/24/el-libro-nuestro-de-cada-martes-la-primavera-romana-de-la-senora-stone-de-tennessee-williams/

https://cesarcallejas.me/2017/02/08/el-libro-nuestro-de-cada-martes-el-fantasma-de-harlot-de-norman-mailer/

https://cesarcallejas.me/2017/02/21/el-libro-nuestro-de-cada-martes-siete-anos-de-abundancia-de-edgar-keret/

https://cesarcallejas.me/2017/02/28/el-libro-nuestro-de-cada-martes-las-esposas-de-los-alamos-de-tarashea-nesbit/

https://cesarcallejas.me/2017/03/14/el-libro-nuestro-de-cada-martes-los-ultimos-hijos-de-antonio-ramos-revillas/

https://cesarcallejas.me/2017/03/07/el-libro-nuestro-de-cada-martes-cristo-de-nuevo-crucificado-de-niko-katzanzaki/

https://cesarcallejas.me/2017/03/21/el-libro-nuestro-de-cada-martes-una-mujer-en-jerusalen-de-abraham-b-yehoshua/

https://cesarcallejas.me/2017/03/28/el-libro-nuestro-de-cada-martes-el-corto-verano-de-la-anarquia-vida-y-muerte-de-durruti-de-hans-magnus-enzesberger/

https://cesarcallejas.me/2017/04/11/el-libro-nuestro-de-cada-martes-maldito-karma-de-david-safier/

https://cesarcallejas.me/2017/04/18/el-libro-nuestro-de-cada-martes-esclavos-de-la-libertad-los-archivos-literarios-del-kgb-de-vitali-shentalinski/

https://cesarcallejas.me/2017/04/25/el-libro-nuestro-de-cada-martes-los-reyes-malditos-de-maurice-druon/

https://cesarcallejas.me/2017/05/09/el-libro-nuestro-de-cada-martes-shakespeare-company-de-sylvia-beach/

https://cesarcallejas.me/2017/05/02/el-libro-nuestro-de-cada-martes-ve-y-pon-un-centinela-de-haper-lee/

https://cesarcallejas.me/2017/05/23/el-libro-nuestro-de-cada-martes-la-melancolica-muerte-del-chico-ostra-de-tim-burton/

https://cesarcallejas.me/2017/05/16/el-libro-nuestro-de-cada-martes-nosotras-que-nos-queremos-tanto-de-marcela-serrano/

https://cesarcallejas.me/2017/05/30/el-libro-nuestro-de-cada-martes-agua-viva-de-clarice-lispector/

https://cesarcallejas.me/2017/06/06/el-libro-nuestro-de-cada-martes-tres-lindas-cubanas-de-gonzalo-celorio/

https://cesarcallejas.me/2017/06/20/el-libro-nuestro-de-cada-martes-vision-de-anahuac-de-alfonso-reyes-2/

https://cesarcallejas.me/2017/06/27/el-libro-nuestro-de-cada-martes-todas-las-mananas-del-mundo-de-pascal-quignard/

https://cesarcallejas.me/2017/07/04/el-libro-nuestro-de-cada-martes-la-historia-sin-fin-de-michael-ende/

https://cesarcallejas.me/2017/07/11/el-libro-nuestro-de-cada-martes-los-mitos-de-ctulhu-de-h-p-lovecraft/

https://cesarcallejas.me/2017/07/18/el-libro-nuestro-de-cada-martes-el-expediente-h-de-ismail-kadare/

https://cesarcallejas.me/2017/07/25/el-libro-nuestro-de-cada-martes-mila-18-de-leon-uris/

https://cesarcallejas.me/2017/08/08/el-libro-nuestro-de-cada-martes-los-minutos-de-ulises-de-cesar-benedicto-callejas-fragmento-inicial/

https://cesarcallejas.me/2017/08/13/una-mirada-a-las-novelas-completas-de-agatha-christie-tercer-aniversario-del-libro-nuestro-de-cada-martes/

https://cesarcallejas.me/2017/08/15/el-libro-nuestro-de-cada-martes-el-imperio-perdido-de-jose-maria-perez-gay/

https://cesarcallejas.me/2017/09/05/el-libro-nuestro-de-cada-martes-bajo-el-sol-jaguar-de-italo-calvino/

https://cesarcallejas.me/2017/08/29/el-libro-nuestro-de-cada-martes-maus-de-art-spiegelman/

https://cesarcallejas.me/2017/09/26/el-libro-nuestro-de-cada-martes-despues-del-terremoto-de-haruki-murakami/

https://cesarcallejas.me/2017/09/12/el-libro-nuestro-de-cada-martes-el-ultimo-tango-de-salvador-allende/

https://cesarcallejas.me/2017/10/10/el-libro-nuestro-de-cada-martes-nunca-me-abandones-de-kazuo-ishiguro/

https://cesarcallejas.me/2017/10/03/el-libro-nuestro-de-cada-martes-dora-bruder-de-patrick-mediano/

https://cesarcallejas.me/2017/10/17/el-libro-nuestro-de-cada-martes-instantes-de-decision-de-gonzalo-martinez-corbala/

https://cesarcallejas.me/2017/10/24/el-libro-nuestro-de-cada-martes-la-maleta-mexicana-de-guillermo-chao/

https://cesarcallejas.me/2017/10/31/el-libro-nuestro-de-cada-martes-la-biblioteca-del-capitan-nemo-de-olov-enquist/

https://cesarcallejas.me/2017/11/07/el-libro-nuestro-de-cada-martes-tiempo-de-un-centenario-de-mircea-eliade/

https://cesarcallejas.me/2017/11/21/el-libro-nuestro-de-cada-martes-la-mujer-loca-de-juan-jose-millas/

https://cesarcallejas.me/2017/11/14/el-libro-nuestro-de-cada-martes-obras-completas-y-otros-cuentos-de-augusto-monterroso/

https://cesarcallejas.me/2017/11/14/el-libro-nuestro-de-cada-martes-obras-completas-y-otros-cuentos-de-augusto-monterroso/

https://cesarcallejas.me/2017/12/19/el-libro-nuestro-de-cada-martes-estupor-y-temblores-de-amelie-nothomb/

https://cesarcallejas.me/2017/12/12/el-libro-nuestro-de-cada-martes-besare-tu-cadaver-de-terenci-moix/

https://cesarcallejas.me/2017/12/26/la-larga-marcha-de-rafael-chirbes/

 

La lección de Ishiguro

Hace unos días se anunció el nuevo Premio Nobel de literatura, como es habitual, sorprendió a muchos y decepcionó a otros cuyos candidatos volvieron a la fila de espera; yo mismo, una vez más, no he acertado, pero alguna vez veré a Kundera, o a Kadaré o a Javier Marías, alzarse con la victoria. El hecho es que el galardonado de 2017 sorprende porque no estaba entre los favoritos – ni de los académicos ni de los apostadores – pero no por la magnífica calidad de su literatura. Kazuo Ishiguro honra una de las tradiciones más caras para la especie humana y para todas las lenguas, la multiculturalidad y el mestizaje.

En 2001, la Academia Sueca confirió el Nobel a V.S. Naipaul, un inglés – como Ishiguro – pero nacido en Trinidad de familia india, con profundas raíces caribeñas; en aquel momento, ello representó toda una revelación de una literatura que en México muy pocos conocíamos, o con mayor precisión, en la lengua española pocos habían leído; para mí fue un descubrimiento. A Ishiguro he tenido el placer de leerlo hace un buen tiempo y descubro en sus letras una fuerza que, sin duda, constituye una renovación para la cultura del mundo.

Estamos en un tiempo extraño de separatismos y violencias, de agresiones que parecen gratuitas pero que en el fondo se basan en problemas ancestrales no resueltos; un tiempo que transita entre la velocidad, el miedo, la banalidad y la vacuidad; Isiguro se presenta como uno de los productos culturales que pueden y deben salvar el futuro cultural de nuestro siglo ya abatido, aún siendo tan joven.

Kazuo Ishiguro nació en Nagasaki, ciudad sufriente del siglo XX y símbolo de la brutalidad y la infamia a la que los seres humanos podemos llegar cuando apostamos por el poder antes que por la humanidad, sus padres son japoneses pero emigraron a Inglaterra cuando el que llegaría ser escritor tendría unos cinco años; se educó como británico y escribe en lengua inglesa, no pierde sin embargo el encanto de su lengua materna y ni tampoco el peculiar estilo de esas letras; pero al leerlo uno se encuentra con auténtica literatura inglesa, algo que nos sabe así, como inglés pero distinto; sus cuentos victorianos dan cuenta de esa transculturización y de ese mestizaje que no puede ser interpretado sino como riqueza y abundancia.

Sus libros alcanzan temas universales, como en “Lo que resta del día”·o “Nunca me abandones” y se mantienen dentro de la tradición de sus padres como en “Pálida luz en las colinas” o en “Un artista del mundo flotante”. A final de cuentas, se trata de esa visión desde dos orillas del mundo en una sola sensibilidad. Algo que podemos hacer nuestro, algo que es nuestro en este país hecho de mil mestizajes distintos y de diez mil acentos y orígenes.

Hay algo perverso en el discurso de la pureza, algo que nos aleja del diálogo y del conocimiento de nosotros mismos, no sólo por el enorme desastre que significó ese discurso durante la segunda guerra mundial, durante la era de la Inquisición y en los genocidios de Ruanda o la ex Yugoslavia, sino porque nos condenan a vivir en la mentira; Alfonso Reyes decía que si en la naturaleza nada se encuentra en estado puro, en el mundo del hombre y la cultura, menos todavía. Encontramos abundancia cuando sumamos lo que somos más lo que son los demás, cuando hacemos nuestro lo que nos corresponde como herederos del patrimonio de todo lo humano.

No falta quien piensa que Alfonso Reyes era español por tanta obra que dejó en Madrid y su conocimiento sobre aquellas tierras, o que se piense que el Palacio de los Deportes lo diseñó un arquitecto nacido en México, cuando don Félix Candela, que era mexicano, había nacido en Madrid; no se me pierde que Patrick Johansson francés de origen no galo, es miembro de la Academia Mexicana de la Lengua y figura entre los que mejor han entendido nuestro pasado prehispánico, entre los apellidos que han hecho nuestro tiempo en México hay algunos que nos muestran el enorme tejido de esos encuentros: Sarukan, Goeritz, Aub. Ejemplos así hay muchos y nos enorgullecen porque reivindican los derechos del encuentro, enfrentan el levantamiento de muros y fronteras y nos hacen sentir más cómodos en nuestra propia piel.

Celebremos este Nobel que se engarza en nuestra propia tradición cultural mestiza, mixta, mezclada; celebremos a quienes no levantan muros sino puentes, caminos y no fronteras, pero celebremos más esa bendita costumbre que tenemos en la cultura mexicana de meter las narices en todas partes, hurgar en todos lados y de todas partes sacar motivo para crear y aprender. Pienso ahora que la página se me va acabando en Chavela Vargas, aquella mexicana que nació en Costa Rica y que decía que los mexicanos nacemos donde nos da la gana.

A veces los aprendizajes nos vienen así, envueltos en formas distintas, el Nobel a Ishiguro es un voto de esperanza por un mundo en el que lo humano supera a lo intencionadamente ideológico, por un mundo abierto como el que una vez pensamos que disfrutaríamos y que por algunas causas se nos fue poco a poco de las manos; claro, leerlo sería una primera apuesta por ese mundo, pero también aprender la elección de que hay ingleses hijos de japoneses nacidos en Nagasaki, como hay norteamericanos, nacidos en Oaxaca, hijos de hidalguenses y que comparten, como todos nosotros, la esperanza e un mundo más libre, mas justo y más amplio.

El libro nuestro de cada martes: El expediente H de Ismaíl Kadaré

Todos hablamos de aquello que los griegos pronunciaron primero, nuestra originalidad consiste en rehacer lo que culturas maternales han dicho antes; pero volver sobre los clásicos no es fácil, a riesgo de perdernos en las antigüedades, de desbaratar su encanto en la modernización, no corremos mucha ventura si no apostamos con todo el ingenio. En El Expediente H de Ismaíl Kadaré esto se logra con mucho.

Imaginemos un gobierno totalitario al que le resulta vital construir su legitimidad, pero no sólo la política que se puede alcanzar por la fuerza si es necesario, por el terror cuando hace falta; se trata de una legitimidad más profunda, aquella que lleve a los ciudadanos al encuentro con su gobierno como muestra de identidad. Una comisión busca el origen de la Ilíada y la Odisea no en Grecia, sino en Rumania. El encargo parece disparatado pero deja ver, en todo momento las contradicciones no sólo del sistema político sino del espíritu humano.

Kadaré es un sobreviviente de aquellos años obscuros, pero también es un sobreviviente de sí mismo, de sus fantasmas y sus terrores, como Kundera, por ejemplo; un hombre que se reconstruyó con las letras y que construyó otro país, imaginario y sentimental, lejos de la tierra que ya no quiso recibirlo.

Algo más sobre el libro:

https://www.alianzaeditorial.es/libro.php?id=402720&id_col=100500&id_subcol=100501

El libro nuestro de cada martes: Réquiem por Linda B. de Ismaíl Kadaré

¿Dónde comienza la libertad y dónde termina el imperio del orden y la ley?, la pregunta universal que nos hacemos los hombres que, por condición, tendemos a romper las reglas para conquistar nuestros deseos. Dotado de una pluma clásica, de una literatura en la que las formas más elegantes consuman la descripción de los sentimientos de siempre y de las circunstancias del hombre contemporáneo, Kadaré desarrolla una novela sobre transgresores y sobre quienes pretenden dominarlos.

El imperio de los sentidos, del amor y del deseo se enfrentan a las más férreas dictaduras, a los temores engendrados por la pesadilla del control absoluto de los ciudadanos. Frente al Estado y frente a sus agentes, la libertad de amar y de desear, de romper reglas para consumar la profunda ley del amor y el encuentro, se levanta como un intento por conservar la humanidad y la potencialidad de seguir siendo, pese a todo, humanos en busca de la felicidad y la trascendencia.

Kadaré es el autor de épicas escritas cuando ya la trascendencia ha pasado de moda; se aleja de lo inmediato y de lo fugaz para construir monumentos a los sentimientos más profundos de lo humano. Su literatura pesa y golpea porque está escrita no sólo desde el dolor sino desde la voluntad de asumirlo y superarlo.

Atrévase a leer Réquiem por Linda B., nadie sabe, tal vez se encuentre un retrato duro y fiel de sus propios deseos y de sus propios temores.

http://www.alianzaeditorial.es/libro.php?id=2881306&id_col=100500&id_subcol=100501

El libro nuestro de cada martes: «La insoportable levedad del ser», de Milan Kundera

Hay libros de culto, me refiero a aquellos que hacen época y a los que se recurre de tiempo en tiempo. Son textos que constituyen leyendas y viven tiempos y existencias más allá de sus autores.

En la década de 1980 Milan Kundera hizo furor con un libro que se transformó en icono de una generación: «La insoportable levedad del ser»; cuando se convirtió en una película de gran éxito, dejó de ser literatura para convertirse en una señal de liberación en un momento en que las ideologías no satisfacían las necesidades de la gente, particularmente de los más jóvenes.

Pero La insoportable levedad es mucho más que eso, es un canto por la vida y la resistencia, es una visión de un mundo complejo en una literatura a la que los latinoamericanos no estábamos acostumbrados pero que nos abrió la puerta a la otra tradición europea en la que figuraban plumas como la de Márai y de Kadaré.

En 1988, Philip Kaufman dirigió la versión cinematográfica, con un filme melancólico que daba a conocer una ciudad fantástica, Praga, que no figuraba en el imaginario mexicano; asimismo, divulgó la belleza singular de Juliette Binoche, aquí los cortos, o el tráiler, como mejor prefiera:

Cisterna de Sol en el Péndulo

Hace unos días mi editor me avisó que mi nuevo libro ya estaba en las librerías El Péndulo, poco después me había recorrido las tres sucursales que frecuento y en todas encontré ese volumen escrito con ilusión y oficio. Verlo en el lugar donde estuvieron antes los libros que hoy pueblan mi biblioteca, mis recuerdos y mis deseos, ha sido una de las experiencias más dulces de mi vida.

Pienso ahora que algunos sitios se vuelven cifra de nuestros deseos y de nuestra imaginación; espacios dotados de recuerdos, de símbolos y de aspiraciones a las que nunca renunciamos; remansos para la fatiga, campos para la alegría y sitios como extensiones de un hogar que sale de casa para abrazar el mundo; lugares cerca o lejos, disímbolos  y variados, no pierden su dimensión mítica aunque los visitemos de manera cotidiana.

Algunos son restaurantes, otros simples avenidas, museos o cantinas. Uno de los míos, de los más queridos son tres de las Librerías El Péndulo, de la Ciudad de México, particularmente los de Condesa, Perisur y Polanco.

En 1993, el periódico Reforma, en su página cultural, anunciaba la apertura de un lugar cuyo concepto era enteramente novedoso: una Cafebrería. Es cierto que no era la primera librería acompañada de un café en la ciudad; pero en todo caso, en ninguna existía la compenetración de ambos espacios como la presentaba el Péndulo. Las estanterías luminosas, el aroma del café por todas partes, y como entonces todavía era lícito fumar en los restaurantes, para un lector voraz de veintidós años, el atractivo era inmediato. Hoy tengo cuarenta y tres y vuelvo a sus mismos espacios con la ilusión sostenida durante veintiún años. Veámoslo así, cuando conocí el Péndulo, justo el día que lo abrieron y acudí con José Serur a mirar la mesa de novedades con el mismo asombro que cada semana o cada diez días me provoca la combinación de títulos, la pluralidad de autores y la riqueza de las ediciones. Hoy como hace tantos años, ir a esas librerías es parte de mi ritual de vida cotidiana, de mi momento ya de soledad como de socialización.

El Péndulo, en mi vida, ha significado muchas cosas. Lugar de reencuentros memorables, punto de asociación de afectos muy profundos pero, sobre todo, el aliciente lector y bibliófilo que no tienen las bibliotecas ni la Universidad, aquellas son bastiones de aprendizaje, depósitos inmensos de conocimiento donde la disciplina, el análisis y el rigor son fundamentales; pero la librería es el espacio del juego, de las medias voces y las risas apagadas, lugares fugaces que cambian de rostro cada semana para exhibir sonrisas y lágrimas inéditas, sitios de velocidad inusitada donde desfilan los ríos de palabras vertidos por escritores de todas partes del mundo y es ahí, en ese espacio, donde he descubierto a los autores más importantes de mi vida.

No tengo idea de cuántos de los libros de mi biblioteca habitaron el Péndulo primero, estoy seguro que entre los locales de Perisur y Polanco, están la mayoría de ellos; libreros fantásticos, dotados de una cultura espectacular han circulado por sus espacios recomendando y enseñando, sin costo ni comisión para el lector; alguno de ellos me inició en Kadaré, en Albert Cohen y con ello modificó mi manera de ver el mundo. Algunos de mis tesoros, como el libro de los laberintos de Santarcángeli, fueron adquiridos ahí; otros entrañables como los volúmenes de la busca del tiempo perdido también fueron comprados ahí, con las economías del lector joven que elegía por el precio y suspiraba por los libros que todavía no podía comprar.

El Péndulo es un hito en la historia de las librerías de la Ciudad de México, no es la más grande ni la más poderosa, no es la más antigua ni la más comercial, pero tiene el encanto de la librería cosmopolita y participa del encanto de las librerías de París y de la potencia de las librerías de Nueva York. Aun así, mantiene el gusto de la sala de casa, del club de amigos y del espacio para perderse persiguiendo títulos a veces por años anhelados. Superó pronto y bien la librería que vende al volumen piezas de baratillo, aquella en que primero preguntan la editorial y luego el autor y jamás el asunto del libro.

Con los años, la librería evolucionó para convertirse en casa de cantautores importantes, espacio educativo, pero hay algo que no ha cambiado, algo que me emociona igual que cuando era un niño: la aventura ingente de encontrar autores nuevos, voces nuevas seleccionadas con el cariño de quienes ven en los libros no sólo un buen producto que vender, sino un espacio común de diálogo para todos los lectores.

Imagginación

Meditación Divertida con Maggie

Disappearing Thoughts

clicks and clips

Tablaturas de mis pasos

Unas cuantas palabras y fotos para los lugares que me hacen feliz.

NOUS LES FEMMES

Aller au delà de nos limites à travers le monde. J'en suis capable, pourquoi pas toi? Pourquoi pas nous? Ensemble nous sommes invincibles "Je suis femme and i can".

Rosie Blog

A garden of wild thoughts. Feeling thoughts and dilemmas

Un Loco Anda Suelto

Entra en mi mente...déjame entrar en la tuya...

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Inner-peace is necessary to overcome of all the pain.

El Rincón de Suenminoe

En el soñador vida y sueño coinciden

La poesía, eso decían

Como plasmar la idea natural.

Cynthia Briones

Letras en el mar.

Polisemia Revista cultural

En cada edición proponemos una palabra para indagar sus posibles significados desde distintas áreas.

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