Curso taller: Una mirada al abismo: Literatura de terror

  • Del 18 de noviembre de 2021 al 20 de enero de 2022.
  • Diez sesiones vía zoom. Jueves 22.00 (CDMX)
  • Material escrito y audiovisual para cada sesión
  • Grabación de las sesiones
  • Costo $1,200.00 (mx)
  • Una visita a los mitos ancestrales y fundacionales.
  • Recorrido por las plumas que construyeron el género y sus principales características.
  • Una visión de las obras fundamentales del género y de sus principales personajes.
  • Participación en la publicación trimestral de Cisterna de Sol.
  • Informes e inscripciones: Whatsapp: 5535154057
Una mirada al abismo: literatura de terror

El vals del minuto: Ciencia ficción, el espejo de nuestros temores

Desde su origen, la ciencia ficción nos ha enfrentado a nuestros miedos: la ignorancia, lo desconocido, la violencia, el desamparo y la pérdida de la libertad. Un minuto y un poco más para comprender este fenómeno

Curso Taller: Ciencia ficción, el mañana que fue

Acompáñenos al Curso Taller «Ciencia Ficción, el mañana que fue». Un análisis desde el Frankenstein de Mary Shelley hasta Anomalía de Hervé Le Tellier, sobre nuestra relación con la ciencia, desde los robots hasta la inteligencia artificial. Un recuento de la condición humana frente a sus temores y esperanzas.

Del 16 de agosto al 18 de octubre

Nuevo horario: Lunes a las 21:00

Diez sesiones vía zoom

Grabación de las sesiones

Material exclusivo por correo electrónico

Publicación de los trabajos de los participantes

Curso Taller Ciencia Ficción, el mañana que fue

Las citas de los viernes: Gran Cabaret de David Grossman, ed. Lumen

Para comenzar el fin de semana, una selección de los mejores momentos de esta magnífica novela que nos cuestiona sobre el destino de los niños que una vez fuimos. Que ustedes lo disfruten.

Gran cabaret, de David Grossman, Editorial Lumen.

Soy el primer hombre de la historia con depresión posparto. Cinco veces he caído en la depresión posparto. En realidad han sido cuatro, porque unos fueron gemelos. Aunque sí, pensándolo mejor, sí han sido cinco veces, si contamos la depresión posparto que tuve al nacer yo.

Has venido, dicen sus ojos, mira lo que el tiempo nos ha hecho, aquí estoy, no tengas piedad de mí.

¿Por qué se habrá empeñado en hacerme venir? ;Para qué habrá necesitado invitar a un adversario, me pregunto yo, si él ya se basta a sí mismo?

Y de repente, unas risitas ahogadas: parece un niño en el sillón de un gigante. Me doy cuenta de que algunos se cuidan mucho de reírse abiertamente y que además le rehúyen la mirada, como si temieran meterse en un lío entrometiéndose en alguna cuenta pendiente que el hombre pueda tener consigo mismo. Quizá sean conscientes, como yo, de que les habría gustado. Poco a poco sus botas se alzan, mostrándonos los tacones, altos, algo femeninos. Las risitas aumentan, encadenadas, hasta que de algún modo ya se han metido en esa cuenta pendiente del hombre más de lo que una risotada general inunda la sala.

Procuré tranquilizarme. Hace tres años, que por repetidos ataques de ira como este, perdí mi puesto de trabajo, así que, todavía al teléfono pensé: qué habré perdido en esta ocasión?

Lo oía respirar. Sentí a Tamara encogerse dentro de mí. Estás lleno de odio, me dijo. De lo que estoy lleno es de añoranza, pensé, ¿no te das cuenta? Estoy envenenado de añoranza.

Gracias a sus preguntas empecé a ser consciente de poseer un raro tesoro: experiencia en la vida; que mi existencia, que hasta entonces había vivido como un fastidio de vertiginosos viajes, constantes traslados de casa y de cambios de colegio, de idiomas y de rostros, había sido, en realidad, una enorme aventura.

Y siempre, cuando nos despedíamos, revoloteaban entre nosotros unas posibilidades que ninguno de los dos se atrevía a formular en voz alta, como si todavía no confiáramos en que nuestra frágil amistad pudiera resistir la realidad, de manera que dejábamos en el aire preguntas como: ¿y si quedamos porque sí, sin que tenga que ser al salir de la clase de matemáticas?; ¿ si vamos al cine? ;Vamos a tu casa?

En honor a la verdad se ha tratado de un casi imperceptible movimiento de cabeza, aunque también se me ha escapado un pequeño guiño, el guiño que siempre nos hacíamos ella y yo, incluso cuando reñíamos, dos chispas volando de un ojo al otro, la chispa -yo que ella llevaba dentro y la chispa- ella que llevo yo.

Nada, que no. Habéis visto alguna vez reírse a un izquierdista? Os apuesto lo que queráis a que no, que no se ríe ni cuando está solo, y eso que normalmente está solo, pero por lo que sea nada les hace gracia. No los entiendo…

Con mi padre no podía jugar, y en nuestra casa, por si todavía no lo habéis captado, éramos monoteístas: solo existía él; solo contaba su voluntad, y si te atrevías a chistar, se quitaba la correa y ¡zas! Azota el aire con con la mano, los tendones del cuello se le tensan y el rostro se la deforma en una mueca que refleja pavor y odio. Solo los labios sonríen, o intentan esbozar una sonrisa. Por un momento veo a un niño pequeño, el niño pequeño que conocí o, mejor dicho, que no conocí. A medida que pasa el rato me doy cuenta de que no lo conocí en absoluto menudo actor, Dios mío, qué bien sabía actuar ya entonces y qué terrible esfuerzo tuvo que hacer para aparentar aquella amistad conmigo!- un niño atrapado entre espada y la pared con un padre que lo azotaba con la conca del cinturón.

Cada vez entienden menos cuál es su papel en esta actuación en la que participan a supesar. No me cabe la menor duda de que hace ya rato que se habrían levantado para marcharse, o que lo habrían echado a él del escenario a abucheos, si no fuera por la tentación a la que tantísimo nos cuesta resistirnos, la tentación de asomarnos al infierno de los demás.

Nosotros solo nos teníamos a los tres, padre-madre-hijo, y cuando estábamos allí junto al camión, la verdad es que me entró muchísimo miedo, no sé, era como si algo no me cuadrara, como una premonición, no lo sé bien, pero tuve muchísimo miedo de dejarlos allí solos, el uno con el otro…

Hubo en todo aquello, sin embargo, cierto engaño por mi parte, una especie de trampa de la que jamás he llegado a entender sus recovecos. La artimaña del empleo de una ganzúa. Noté que revivía de nuevo al Dóvaleh de antes para servirme de él en aquel momento con Liora y dejarlo fluir por mi garganta, aunque con sangre fría más espantosa, porque sabía perfectamente que después de aquello volvería a borrarlo de mi vida.

Ahora ha adoptado un aire paternal, ven conmigo, muchacho, que el coche te está esperando, y al que solo le falta decirme gracias por habernos escogido, muchacho, porque somos muy conscientes de que podías haber escogido cualquiera otra de nuestras bases para quedarte huérfano…

Se queda callado un momento, sonriéndole a un recuerdo lejano, puede que a la imagen de sus padres preparándole el petate. Se da una palmada en el muslo se ríe, ¡se ríe! Con una risa normal, desde dentro, muy distinta de su risa profesional, tan venenosa y falsa. Ahora se ríe como una persona sencilla, lo que provoса que al instante, entre el público, unos cuantos se rían con él, como yo, ¿por qué no?, aunque no sea más que por apoyarlo en uno de los pocos momentos en los que ha tenido piedad de sí mismo.

Dóvaleh tiene que dar tres vueltas enteras al escenario para que le vuelva el alma al cuerpo, y durante el tiempo que tarda en hacerlo me veo repentinamente acometido por un dolor que no parece de este mundo: si por lo menos me hubiera quedado un hijo de ella, pienso por enésima vez, aunque en esta ocasión me duele muchísimo más pensarlo, como si me clavaran algo en un lugar mucho más recóndito de mí; un niño que me recordara a ella en algún detalle, por pequeño que fuera, un hoyuelo de la mejilla, un gesto de la boca. Nada más. Juro que no necesitaría más que eso.

En su vida había ido a un partido, porque le parecía una pérdida de tiempo. ¿Para qué hay que jugar noventa minutos si con veinte basta? ;Por qué no terminar el partido al primer gol? Pero se le había metido en la cabeza que como yo era pequeñito y debilucho, si tenía conocimientos de fútbol, los chicos me respetarían, me protegerían, no me pegarían demasiado. Así funcionaba su mente, siempre movida por algún interés oculto, una mente al acecho, nunca sabías del todo cómo tratarlo ni si estaba contigo o contra ti. Y creo que así me educó también, creyendo que al fin y al cabo todo el mundo hace sus cuentas, porque ese era su mantra en la vida, la esencia que mi padre le dejó en herencia a su hijito.

La lista tonta de los jueves: ¡Vampiros!

Todos nos hemos dejado seducir por la imagen del vampiro; peculiar personaje que solo actúa si se le invita a pasar, que nos muestra el lado más obscuro de nuestra conciencia y los más recónditos deseos. Para darnos una vuelta por el mundo del terror, comencemos por visitar a Drácula y su descendencia. Ya se sabe, lo primero que se nota en una lista es aquello que le falta…

La vida en tiempos del Covid: Servicios de atención psicológica

Una de las psicólogas y terapeutas más competentes que conozco ofrece sus servicios a distancia. En estos tiempos de angustia y aislamiento deja de ser un privilegio para convertirse en una necesidad que no se debe descuidar.

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Lo que hay en la Cisterna: Obras selectas de Bram Stoker para libre descarga

Hoy conmemoramos un año más de la partida a la eternidad de Bram Stoker, el fundador de la tradición literaria de uno de los personajes de terror más entrañables: Drácula. Pero no sólo hay vampiros en su producción literaria, su tierra de imaginación y miedo se extiende por otras llanuras, al encontrarse en dominio público ofrecemos, de la experiencia lectora esta selección de obras. No perdamos nuestra capacidad de asombro y dejémonos llevar por este miedo delicioso para no caer en el pánico de este mundo que hoy nos necesita enteros.

Que ustedes lo disfruten:

El huésped de Drácula

El entierro de las ratas

Drácula

La casa del juez

La dama del sudario

La joya de las siete estrellas

La madriguera del gusano blanco

La Sqaw

Muerte entre bastidores y otros cuentos macabros

Trailer de la película icónica del Drácula de Stoker:

El libro nuestro de cada martes: El bigote de Emmanuel Carrère

Siempre acudo a Carrère sabiendo que me dará un libro con un reto, el de su humor negro, el de su trama profunda; siempre me encuentro con desafíos y abro diálogo con el autor. Cuando me encontré con «El bigote» no imaginé lo que estaba por suceder. Esto es la renovación del suspense, del thriller psicológico, del terror.

Kafka del siglo XXI, nos lleva de la mano a través del humor, de la broma intencionada, de esos recovecos a los que nuestra realidad de hoy – precisamente la de hoy con coronavirus y post verdad incluidos – a los que creemos estar acostumbrados; pero su personaje es cualquiera de nosotros ya el hombre del bigote, ya la mujer del hombre del bigote. Su mundo se disgrega, hace aquellas cosas sin razón que hacemos todos y que creemos que no tienen consecuencias pero que en él van tomando significados profundos.

La negación del mundo, de un mundo que queremos mejorar o corregir imaginando pero que se resiste y nos da vueltas sobre nosotros mismos.

Adoré siempre de Agatha Christie los finales inesperados, pero Carrère ha dado un nuevo sentido a este punto. Un libro para volver y volver, para sufrirlo hasta domarlo.

Un libro para no perderse.

Algo más sobre el libro:

https://elpais.com/cultura/2014/09/10/babelia/1410368869_527240.html

En 2005, Carrère dirigió la versión cinematográfica de la novela, protagonizada por Vincent Lindon y Emmanuelle Devos, aquí el trailer:

El libro nuestro de cada martes: Las esposas de los Alamos de Tarashea Nesbit

Los que son muy jóvenes no podrán recordarlo; ahora lo ven como una cosa mítica, una amenaza velada pero menos real que el calentamiento global o la chifladura de Trump. Los que fuimos niños entre las décadas de 1950 y 1970 sí que recordamos el terror atómico. Los aviones espías americanos y soviéticos sobrevolando los cielos, las amenazas constantes, la carrera armamentista y las pruebas nucleares de Muroroa y las Bikini. Vaya, hasta Bob Esponja vive donde antes hubo un erial nuclear. Eran tiempos distintos, no diré que mejores pero al menos más certeros.

La propuesta del libro nuestro de cada martes hoy, recuerda el origen de aquellos tiempos; para muchos, la historia de carrera nuclear comienza en Hiroshima y en Nagasaki, para otros con el proyecto Manhattan y sobre todo, con las instalaciones, entonces ultra secretas de Los Álamos. Nos acordamos de los científicos que los americanos salvaron de los nazis, el papel de Einstein, de Von Braun… en fin, una riquísima mitología que cerraba su ciclo con la terrible película The Day After, de 1983

 

Nesbit recuerda la vida de las esposas de los científicos, una auténtica polifonía de voces de mujeres, cada una con su historia, sus vivencias, sus miedos y sus esperanzas. Una novela que es un pequeño monumento al ingenio humano, a la constancia y a la cotidianidad de lo extraordinario. No sólo por su anécdota sino por su técnica narrativa, nos refiere a los sentimientos más íntimos que ocurren en los lugares donde se está cocinando la historia, las entretelas y las costuras del futuro de la humanidad.

Sobre el libro:

http://www.turnerlibros.com/book/las-esposas-de-los-alamos.html

 

El libro nuestro de cada martes: Antología del humor negro, de André Breton

De la experiencia lectora, la Antología del humor negro, de André Breton, la que posiblemente sea la mejor visión del mundo desde los ojos del surrealismo; una muestra de cuarenta ingenios en torno al punto en que el horror, el dolor y la vergüenza no pueden sino estallar en carcajada.

http://www.anagrama-ed.es/titulo/CM__33

 

Imagginación

Meditación Divertida con Maggie

Disappearing Thoughts

clicks and clips

Tablaturas de mis pasos

Unas cuantas palabras y fotos para los lugares que me hacen feliz.

NOUS LES FEMMES

Aller au delà de nos limites à travers le monde. J'en suis capable, pourquoi pas toi? Pourquoi pas nous? Ensemble nous sommes invincibles "Je suis femme and i can".

Rosie Blog

A garden of wild thoughts. Feeling thoughts and dilemmas

Un Loco Anda Suelto

Entra en mi mente...déjame entrar en la tuya...

umaverma12

Inner-peace is necessary to overcome of all the pain.

El Rincón de Suenminoe

En el soñador vida y sueño coinciden

La poesía, eso decían

Como plasmar la idea natural.

Cynthia Briones

Letras en el mar.

Polisemia Revista cultural

En cada edición proponemos una palabra para indagar sus posibles significados desde distintas áreas.

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Alojamientos rurales en Avila y Provincia. Tlf.920206204/ 685886664

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