El vals del minuto: Literatura de terror en México

Una mirada al origen y evolución de la literatura de terror en México, una mirada al espejo de nuestros temores.

Literatura de terror en México

El vals del minuto: Orígenes literarios de la Ciudad de México

El vals del minuto nos aproxima al momento fundacional en que la Ciudad de México nace como personaje literario; heredera de encuentros dolorosos y gloriosos, de interpretaciones, sueños y utopías. Un minuto sobre los cronistas de este encuentro

Orígenes literarios de la Ciudad de México

Curso-Taller Biografía Literaria de la Ciudad de México

A partir del 24 de junio y hasta el 26 de Agosto, acompáñenos al Curso Taller Biografía Literaria de la Ciudad de México.

Diez sesiones vía zoom, cada jueves a las 22:00.

En cada sesión material de lectura exclusivo, multimedia y grabación de la clase.

Conozca la historia de la Ciudad de México, sus épocas y rincones, a través de sus escritores, cronistas y poetas.

Visite las calles y barrios de la Ciudad retratadas en libros de todos los tiempos.

Publicación de ensayos de los participantes.

Costo: $1,200.00

Biografía literaria de la Ciudad de México

La cisterna en casa: El hierro y la pólvora de Jorge Galván. Ed. Textofilia

Un viaje al corazón de la memoria de nuestros días fundacionales, a la visión del misterio de los primeros cronistas, encuentros, desencuentros, utopías, glorias e infamias; en el encuentro de Bernal Díaz con la muerte.

Algo más sobre el libro: https://soundcloud.com/arfaxad-soriano-ortiz/jorge-galvan-libro-el-hierro-y-la-polvora-textofilia-ediciones

Una entrevista la autor

Las citas de los viernes: Viaje al encuentro con América

Viajemos en el tiempo y el espacio, una visita a la América que fue al momento del encuentro de ambos mundos, en la voz de testigos y protagonistas:

Cristóbal Colón. Los Cuatro viajes del Almirante.

Ellos andan todos desnudos como su madre los parió, y también las mujeres, aunque no vide más de una farto moza. Y todos los que yo vi eran todos mancebos, que ninguno vide de edad de mas de treinta años: muy bien hechos, de muy fermosos cuerpos y muy buenas caras: los cabellos gruesos cuasi como sedas de colas de caballos, e cortos: los cabellos traen por encima de las cejas, salvo unos pocos de tras que traen largos, que jamás cortan. Dellos se pintan de prieto, y ellos son de la color de los canarios, ni negros ni blancos, y dellos de lo que fallan, y dellos se pintan las caras, y dellos todo el cuerpo, y dellos solo los ojos, y dellos sólo el nariz. Ellos no traen armas ni las conocen, porque les amostré espadas y las tomaban por el filo y se cortaban con ignorancia. No tienen algún fierro: sus azagayas son unas varas sin fierro, y algunas de ellas tienen al cabo un diente de pece, y otras de otras cosas. Ellos todos a una mano son de buena estatura de grandeza y buenos gestos, bien hechos… ellos deben ser buenos servidores y de buen ingenio, qaue veo que muy presto dicen todo lo que les decía, y creo que ligeramente se harían cristianos; que me pareció que ninguna secta tenían. Yo, placiendo a nuestro Señor, llevaré de aquí al tiempo de mi partida seis a V. A. Para que deprendan fablar…

Esta gente dice el Almirante, es de la misma calidad y costumbre de los otros hallados, sin ninguna secta que yo conozca, ninguno oración, antes dicen la Salve y el Ave María, con las manos al cielo como le amuestran, y hacen la señal de la cruz. Toda la lengua también es una y todos amigos, y creo que sean todas estas islas y que tengan guerra con el Gran Can, a que ellos llaman Cavila y a la provincia Bafan. Y así andan también desnudos como los otros. Esto dice el Almirante…

Bernardino de Sahagún. Historia de las cosas de la Nueva España

Ahora se dice por muy cierto que la flota del Rey Salomón llegó al Perú y también a la Isla de Santo Domingo, a tomar oro para el edificio del Templo. Esto se ha sabido por la especulación del primero Libro de los Reyes, donde se habla de la flota de Salomón que vino por oro a estas partes.

Y desde que vimos tantas ciudades y villas pobladas en el agua, y en tierra firme otras grandes poblaciones, y aquella calzada tan derecha y por nivel cómo iba a México, nos quedamos admirados y decíamos que parecía a las cosas de encantamiento que se cuentan en el libro de Amadís… Algunos de nuestros soldados decían que si aquello que veían si era entre sueños, y no es de maravillar que yo escriba aquí de esta manera, porque hay mucho que ponderar en ello que no sé cómo lo cuente, ver cosas nunca oídas, ni vistas, ni aun soñadas, como veíamos.

Ahora se dice por muy cierto que la flota del Rey Salomón llegó al Perú y también a la Isla de Santo Domingo, a tomar oro para el edificio del Templo. Esto se ha sabido por la especulación del primero Libro de los Reyes, donde se habla de la flota de Salomón que vino por oro a estas partes.

Monarquía Indiana. Fray Juan de Torquemada.

Bien se pudiera decir, que de estas palabras, no todo se seguía, que el Mundo estuviese lleno de Gentes; pues para su cumplimiento, bastaba el crecer, y multiplicar, en muchas partes de él; si luego no se siguiera, y henchid la Tierra; porque en decir, que se hincha, da a entender, que no quiere que cosa de ella, esté vacía; porque no parezca, que falla obra ninguna de sus poderosas manos, que fuese superflua, y valdía. Y para satisfacer a esta duda, hemos de decir, que se pobló, como en realidad de verdad la vemos Poblada, y que pasaron a ella, por Mar, en Navíos grandes, o chicos, o Barcas, o otras cosas, que sirviesen para este pasage; porque no fuera posible de otra manera: pues no hallamos tierra pegada a esta, según esta cercada de ambos Mares, (conviene a saber) Norte, y Sur, y por la parte, que mas se avecina una Tierra, con otra, en algún Estrecho, tiene algunas Leguas el ancho del Agua, y aunque nadando pudiera pasar alguno (aunque esto, me parece también, peregrino, y raro) no al menos, una Familia, ni Quadrilla de Hombres, y Mugeres; y así hemos de decir, que en Navíos, Barcos, o Balsas, que de propósito, viniesen siguiendo este destino, o que por alguna fortuna haviesen a ella aportado. Y asi lo sientes Beroso, y Cornelio Tácito, tratando de los que han Poblado en Islas, y Tierras, que ha sido necesario, pasar Mar, para ir a ellas…

Como le parece a San Agustín, en los Libros de la Ciudad de Dios, que las llevarían de Tierra, en Tierra: como también aora se han traído de Castilla, algunas Aves, y otras cosas vivas, de que está la Tierra llena, y de esta, a la de España, llevado los Pabos de las Indias, y otros Pájaros. De los Animales bravos, se puede dar raçón, aunque por ser bravos, y fieros, y que espantan a los Hombres, no se persuadiere alguno, a que huvo quien los pasase, por Embarcación, y Navío, podrá aprovecharse de lo que á esta duda, responde el Abulense, en el Cap. 7 sobre el Génesis, favoreciéndole del Glorioso San Agustín, para responder, diciendo: que como, los Ángeles, los trageron al Arca, para que en ella se salvasen, y no pereciesen, de todo punto: de esa misma manera, los pasarían diversas partidas del Mundo, para que allí se conservasen, y aumentasen; y no dijera esta raçón a buen Entendimiento, antes es conforme a ella; pues no es tan sabrosa la compañía de una Bestia fiera, que obligue a un Hombre, a que la desee, antes huie de ella, como de Enemigo…

Fuerça es, que no aviendo noticia de los Antiguos Moradores, y Naturales de esta Tierra, qué Gente sea, ni de qué Familia alla venido, ni en nuestra España, aia tal noticia de ninguno de los Escritores, que andemos, a ojos cerrados, dando bueltas y rodeando la verdad, y por ventura, no llamando a su Puerta en mucho tiempo; y así me parece, que debieron de ser de alguna Gente Antiquísima, de aquella, que se repartió, y dividió, luego después de el Diluvio; porque a ser de tiempos mas Modernos, pienso que fuera mui posible, que huviera, quien tratara de ella: que no es de creer, que si en los tiempos, que ellos pasaron, huviera Historiadores, dejaran de echarlos menos en algún Reino, o Provincia, u ellos supieran dar raçón de si mismos: la qual, no hallamos, aunque la tenemos de los Más Modernos (como en sus Lugares, è Historias se dirá.) Verdad es, que ha avido, quien diga, que son Judíos, de aquellos Tribus, que se perdieron, y que puede creerse, por parecerse en algo a los Hebreos. Esta opinión, ha sido de algunos, que pensaron ser, de los diez Tribus de Israel, que Salmansar, Rei de los Asirios, Cautivó, y Transmigró en tiempo de Osseas, Rei de Israel, y de Exequias, Rei de Jerusalén, como se cuenta en el Quarto de los Reies, que puede aver dos mil y docientos años, poco más, o menos, que fueron llevados Cautivos a Asiria… — expone a continuación cinco razones que proponen quienes defienden esta teoría, mismas que posteriormente refuta —… Estas raçones referidas, hallé en un Papel, donde estaban escritas unas clausulas de Testamento de don Frai Bartolomé de las Casas, Obispo que fue de Chiapa; y por esto, y por ser un mismo lenguaje, el uno que el otro, y el mismo estilo, que en todos sus escritos guardó, me parece que es suia la opinión; y si lo es, digo, que salva su mucha autoridad, y sabiduría: no me persuado a que estos Indios sean de aquellos Tribus que se refiere; porque dado caso, que el quarto Libro de Esdras ande impreso, juntamente con los otros Libros Canónicos, no es rescibido de nuestra Madre la Iglesia pro tal, aunque le admite, como a cosa buena; y así es tenido por Apócrifo, e incierto, dudando, en si es suyo, o no, y esto declara más Nicolao deLyra en el tercero, que dicen ser también suio pareciéndole que si lo fuera, no refiriera en él, lo que tiene dicho en los dos primeros, que están recibidos por Canónicos, y por verdaderamente suios; y así lo dice en el primer Capítulo de aquel Libro: por lo qual digo, como ai duda en el Libro, la puede aver también, en si hicieron aquellos diez Tribus, que se quedaron en Babilonia, la Jornada que allí se refiere. Aiuda a este parecer, el dicho del Gloriosisimo Padre San Jerónimo, que dice, hasta oi sirven al Rei de Persia, y nunca se les ha acabado su Cautiverio, y sobre Ezechiel dice, hasta oi están Cautivos, y detenidos los diez Tribus de Israel, en las Ciudades de los Medos, y están repartidos por los Montes, como fueron llevados, y trasladados de sus Gentes; y lo mismo afirma sobre el Capítulo veinte y siete del mismo Libro, y sobre la exposición del Capítulo segundo de Zacarías. De esta misma sentencia, y parecer son Ruperto, y Nicolao de Lyra, dice ribera en el Capítulo primero de Osseas, que es quasi común esta opinión de los Doctores, así Hebreos, como Latinos…

Antonio de Ciudad Real

Aquel mesmo día que el padre comisario general llegó a la provincia y guardianía de Cinquinala, o un día antes que fue a trece o a catorce de julio, andando el provincial de México ejercitando su oficio, con la autoridad de la Audiencia y favor del virrey, llegó al valle de Toluca con tres o cuatro frailes, a una visita del convento de Calimaya, y porque comenzó a llover; tronar y relampaguear, lleno de miedo y temor se recogió con los dichos frailes a una ermita por librarse del agua, y estando allí todos juntos, alrededor del provincial que estaba sentado en una silla, cayó un rayo y dio en la pared de la ermita, con que todos cayeron en tierra sin sentido ( excepto el provincial, que por estar sentado no cayó) — Fray Alonso de Ponce —, y estuvieron como media hora, pero volvieron en sí y el uno de ellos se halló sin la vista de un ojo, que aunque le tiene claro no ve con él cosa ninguna; los demás quedaron molidos y atormentados y el provincial no se pudo tener en los pies en gran rato. Todo esto se supo después de boca del mesmo fraile que había perdido la vista, y no carece de misterio este caso a tal sazón y en tal tiempo; parece que el Señor quería por esta vía y con esta muestra y señal de su ira e indignación, apartar al provincial de aquel mal camino que había tomado y llevado, pero él se hizo sordo a este toque y llamamiento, como a otros muchos que adelante se verán…

Benavente, Motolinía

El que enseña al hombre la ciencia, ese mismo proveyó y dio a estos indios naturales grande ingenio y habilidad para aprender todas las ciencias, artes y oficios que les han enseñado, porque con todos han salido en tan breve tiempo, que en viendo los oficios que en Castilla están muchos años en los deprender, acá en sólo mirarlos y verlos hacer, han quedado muchos maestros. Tienen el entendimiento vivo, recogido y sosegado, no orgulloso y derramado como otras naciones… Deprendieron a leer brevemente así en romance como en latín, y de tirado y letra de mano. Apenas hay carta que en su lengua de muchas que unos a otros se escriben, que, como los mensajeros son baratos, andan bien espesas; todos las saben leer, hasta los que ha poco se comenzaron a enseñar… Escribir se enseñaron en breve tiempo, porque en pocos días que escriben luego contrahacen la materia que les dan sus maestros, y si el maestro los muda otra forma de escribir, como es cosa muy común que diversos hombres hacen diversas formas de letras, luego ellos también mudan la letra y la hacen de la forma que les da su maestro…

Feliz día nacional del libro, en homenaje a Sor Juana, tres de sus libros para libre descarga.

Cisterna de Sol está de fiesta; celebramos el aniversario de la Décima Musa, enormidad de la poesía en castellano, Sor Juana Inés De la Cruz y también el Día Nacional del Libro; no podía faltar, tres libros de su autoría para libre descarga. Que ustedes lo disfruten.

Respuesta a Sor Filotea De la Cruz
Redondillas
Poemas de amor
Pita amor recita a Sor Juana

La lista tonta de los jueves: La esclavitud

Para completar el círculo de la discusión, para armar el diálogo sobre nuestra memoria y sus consecuencias, la Lista Tonta ofrece una visión sobre la literatura y la esclavitud que es también el sueño de la libertad y la igualdad humanas. Ya se sabe, lo primero que se nota en una lista es aquello que falta

05


Las confesiones de Nat Turner. William Styron.

https://capitanswing.com/libros/las-confesiones-de-nat-turner/

07


El pájaro carpintero. James McBride.

http://www.hojadelata.net/tienda/el-pajaro-carpintero/

08


El ferrocarril subterráneo. Colson Whitehead.

https://elpais.com/cultura/2017/09/12/babelia/1505213544_789330.html

13


Pablo y Virginia. Bernardin de Saint-Pierre,

https://www.wdl.org/es/item/14776/

16


Un capitán de quince años. Jules Verne.

https://freeditorial.com/es/books/un-capitan-de-quince-anos

Muerte súbita, de Álvaro Enrigue. La literatura como imaginario

Disfrute usted del fraseario de una de las mejores novelas de nuestra actualidad. La pluma de Álvaro Enrigue transforma la historia que toca en un ejercicio de imaginación en torno a nuestra identidad y nuestro lugar en el mundo.

http://www.anagrama-ed.es/titulo/NH_522

Se arreglaba con un gusto inesperado para alguien con el oficio de ángel asesino: portaba anillos caros, calzones entallados con brocados excesivos, camisas de terciopelo azul real que no correspondían a su condición de hijo de puta, literal en todos los casos. Tenía una melena castaña rajada por trazos claros en la que se trenzaba con gracia de payo las joyitas de poca monta que le estafaba a sus mujeres, sometidas con las distintas sobre armas las que Dios le había dado magisterio.

Ya no era cosa de vida o muerte, sino de victoria y derrota -valores mucho más complejos y duros de llevar porque el que pierde un duelo a espada no tiene que vivir con ello.

Gracias a la saliva el rebote salió raro. El lombardo ni siquiera fue por él a pesar de que claramente lo habría podido alcanzar. Esperó a que la pelota dejara de rodar, la levantó y la secó en sus calzones antes de devolverla, acusando la trampa del español, pero sin quejarse. El gesto surtió efecto: una cosa era faltar a la regla de la caballerosidad como un macho desbocado y otra hacer trampa a escondidillas, como una monja. Al poeta le supo mal ser sí mismo. El duque no cantó el punto. Se repite, gritó.

El 4 de octubre de 1599 fue un día soleado en Roma. No consta que Francisco de Quevedo haya estado ese día ahí, pero tampoco que estuviera en ningún otro lado.

Todo ese aparato para demandar que los Estados Generales coronaran a Isabel Clara Eugenia, cosa que simplemente no podía suceder. Francia no había sido gobernada por una mujer desde que en 1316 se implementó la ley Sálica. Menos si era española, zurda, gorda, padecía un ligero retraso mental y se comía las uñas y de los mocos.

A Osuna ni siquiera hubo necesidad de indultarlo. En los países en que se habla español, nunca le pasa nada a los dueños de grandes apellidos, a menos que se metan con gente de apellidos más grandes que los suyos -no era el caso de los pobres soldados degollados.

Los italianos, perfectamente relajados, se quitaron los sombreros al verlos acomodarse en la galería. Se acercaron todos a saludarse de mano. Aunque los españoles llevaban espadas -el papa le tenía prohibidas las armas a los ciudadanos de Roma-, no sólo fueron cordiales todos con todos, sino hasta cariñosos -a la manera en que lo son los desconocidos que sobrevivieron a una borrachera. Hubo abrazos. Los más fuertes del duque, para contar puñales debajo de las capas.

Juana no recordaba esa segunda parte que su madre enunciaba a carcajadas. La vieja pensó un poco y le dijo que la cláusula «juego con ellas cuando quiero» la había agregado ella, pensando que su padre se refería a las pellas con que solía jugar pelota vasca con otros veteranos de guerra. ¿Y lo extrañas?, preguntó Juana tocándose la barriga en la que ya chapoteaba Catalina, la niña que con los que años se casaría con Pedro Téllez Girón, duque de Osuna. ¿A quién? A papá. Ya me tocó viejo y rico, cuando el pobrecito se sentía un noble de verdad y trataba de comportarse como un caballero. Soltó otra risa un poco histérica para decir: Era un lobo con bonete. ¿Pero te gustaba? La viuda peló los ojos y dejó caer el bordado en su regazo para acentuar el dramatismo de la frase que seguía: A quién no le iba a gustar, era Hernán Cortés, se los xingó a todos.

Ni la viuda del conquistador ni su hija Juana regresaron nunca a México, pero tampoco desarrollaron mucho interés por el entorno peninsular en que pasaron el resto de su vida. Como toda la descendencia de Cortés, encontraban inexplicable que la Nueva España infinita dependiera de ese bodoquito de país en el que los hombres se vestían con medias y se daban de gritos hasta cuando estaban de buen humor. Se hablaban más lenguas en el jardín de la casa de mi padre que en toda la Vieja España, solía decir Juana a manera de ingrata explicación por su poco interés en Europa, donde en realidad había sido recibida magníficamente. No se volvió un florero como su madre, que aceptaba todas las invitaciones para luego no decir nada en los saraos, pero tampoco se distinguió por su entrega a la clase a la que pertenecía peculio y, a partir del parto de su hija Catalina-futura duquesa de Alcalá-, por sangre.

Con el tiempo las Descalzas le vendieron la casa del conquistador a las monjas de una orden irlandesa que la conserva y que, al parecer, ha integrado a las disciplinas de su enclaustramiento el considerable suplicio que representa soportar el asedio nocturno de las cuatro mil almas en pena reventadas a espada, lanza y arcabuz que los sueños de don Hernán dejaron embarradas en los muros.

Tres años después de haberse insubordinado al gobierno de Cuba no sólo era la máxima celebridad de Europa, se convirtió en el príncipe de todos los que le parten la madre a algo sin darse cuenta. Es el santón de los peleoneros, los litigiosos, los incapaces de reconocer su propio éxito. El capitán de todos los que habiendo ganado una batalla imposible pensaron que era sólo la primera y se hundieron en su propia mierda con la espada en alto. El conquistador no era el prohombre que la duquesa de Alcalá le vendía a su hijas, pero era un modelo indiscutiblemente más divertido que los almirantes de pedregales del otro lado de la familia.

Mandó llamar al duque de Osuna el día anterior al comienzo de las fiestas. Le dijo que cuando ella muriera las armas del conquistador iban a ser suyas porque ninguno de los Martines Cortés era tan tonto como para volver a España. Luego le extendió su mano de loca, que por un momento fue el nido en el que descansaban todos los infortunios pasados y futuros de la América inmensa: tenia en el puño un gorrioncito negro mate que enmarcaba una imagen irreconocible por el desgaste. Es el escapulario de Cortés, le dijo: tu regalo. El duque abrió las palmas para recibirlo como si fuera una hostia. No es que creyera el cuento del abuelo infinito de su prometida, pero entendía que la mujer le estaba entregando un alma. Está hecho con el pelo que le cortaron al emperador Cuauhtémoc después de asesinarlo, dijo; que te proteja: mi padre nunca se lo quitó y se murió de puro viejo debiendo más vidas que nadie. Osuna lo vio en sus manos con sensaciones que oscilaban entre el miedo y el asco. Póntelo, dijo la vieja.

Por la noche se sacó el escapulario la camisa para enseñárselo a Catalina. Se despedían después de cenar con los parientes que habían llegado al Palacio de los Adelantados para atender las fiestas. Ella lo vio con sorpresa. Raro que te lo haya dado, le dijo. El duque se alzó de hombros. En realidad es horrible, respondió. Era un rectángulo tejido con un hilo negro finísimo, muy resistente. Tenía incrustada una figura que ya no se podía identificar. Qué es?, le preguntó a su prometida. Una virgen extremeña, la Virgen de Guadalupe; se lo hicieron los indios; si lo pones junto a una vela, brilla solo. Osuna se acercó a un candelero y no notó nada. Movió el escapulario hasta que el golpe oblicuo de la luz lo encendió: reconoció de inmediato la figura de una virgen de manto azul, rodeada de estrellas. La iridiscencia del objeto era tan aguda que parecía que la estampa se movía. Lo soltó, asustado. ¿Quema? No seas bruto, le respondió su futura mujer. Ella lo tomó y lo hizo brillar de nuevo. Se ve así porque está hecho con plumas, le explicó. ¿Plumas? De ave, hacían así las imágenes, para que brillaran.

Se volvió a meter el escapulario bajo la camisa. Tenía que irse para descansar antes de que empezara los banquetes. Hizo una venia. Catalina todavía le preguntó, antes de que se retirara, de qué tanto había hablado con su madre por la tarde. De tu abuelo, de un jardín muy grande, de Cuernalavaca.Te acompaño al corredor, agregó. Bajaron del brazo las escaleras. Fue ya llegando a la puerta: en que se separarían para no volverse a ver hasta que estuvieran casados que Osuna le preguntó con curiosidad sincera y tal vez un poco alarmada: ¿Y tú qué dirías que quiere decir xingar?

Tampoco era que el profesor tuviera grandes pruritos sobre el ejercicio de la sexualidad: le parecía que en términos de textura y presión, no había gran diferencia entre el coño de una borrega madurita y el culo del artista más grande de todos los tiempos, así que igual se lo tiraba en nombre de la experimentación científica.

Cortés le pidió al indio Cristóbal Mexicaltzingo que, antes de acomodar la cabeza imperial en su clavo, le cortara la greña. Juntas todo el pelo y se lo llevas a doña Marina, le dijo al indio, desdoblándose las mangas para sentarse a tomar el desayuno en el jacal del cacique. Le dices siguió, que me teja con él un escapulario con el que me protejan mi Dios, mi virgen y los demonios de Guatemótzin. Se sacó del cuello una cadena de la que pendían un dije de plata que mostraba a la Virgen de la villa de Guadalupe

Un retrato que le hiciera justicia a Pío IV tendría que ser un retrato en la mesa -un cuadro de luz y sombra en el que estuviera presidiendo la gran cena del Barroco. Su párpado fue, después de todo, el aperitivo de todas las hogueras de la modernidad.

Buscas en Roma a Roma, ¡oh peregrino!, Y en Roma misma a Roma no la hallas.

Seguramente afuera los esperaban los demás actores de la pintura, todavía vestidos en personaje. El soplaculos y el tatuador deben haber cruzado la plaza, ya retacada de feligreses y comerciantes, ovacionados por los que se hayan emocionado pensando que lo que estaba sucediendo era de verdad importante -lo era, pero no lo podían saber porque el futuro no puede recordarse.

Cuando seis años después, el martes de carnestolendas de 1525, Cortés le dio al indio Cristóbal la orden de que degollara al emperador encadenado, ya todo se había jodido tanto y todos habían cambiado de cancha tantas veces que le decían Marina a Malitzin y era a él a quien llamaban Malinche. Ya todos hablaban las lenguas de todos y habían fundado sin darse cuenta una tercera nación ciega a su propia belleza que nunca nadie ha podido entender.

La conversación entre mexicanos y españoles siguió más o menos en ese tenor durante toda la primera etapa de la conquista de México, que concluyó con la estancia, ya reseñada un poco más atrás, de Cortés y sus hombres en Tenochtitlán. Es uno de los casos en que mejor se demuestra que a veces un montón de gente puede no entender absolutamente nada, actuar de manera impulsiva e idiota y aun así alterar el curso de la Historia severamente.

Hablaron sentados a la mesa, como los dos enemigos acérrimos que terminan siendo todos los que habiendo cogido mucho y muy bien dejaron de hacerlo.

En esos días, la punta del Sacro Imperio había dejado de ser un arma o un caballo y era el canto superior del ejemplar de Utopia de Vasco de Quiroga: la expansión de Europa llegaba hasta donde él apuntaba con su libro. Vamos a poner ahí un taller de orfebrería, le decía el obispo a los indios, que lo querían tanto que le llamaban Tata -<<abuelo>>-, y señalaba un solar con el canto de su tomo. Ahí nacía, sin que lo supieran los indios tal vez él tampoco, una nueva rama de ese árbol hospitalario que también quiso y supo ser el Sacro Imperio. Pónganme una escuela ahí. Un hospital. El canto de Utopia. Otra rama.

Pero todo esto lo sabemos nosotros, que vivimos en un mundo en el que el pasado y el presente son simultáneos porque las Historias se escriben para que creamos que A conduce a B y por tanto tiene sentido. Un mundo sin dioses es un mundo en la Historia, en las historias como esta que estoy contando: ofrecen el consuelo del orden. Entonces el mundo, el mundo que Quiroga había inventado, era un mundo alucinante y sin dirección, creciendo en la mano de un Dios reconocido y otros clandestinos, todos pujando por el significado de las cosas: la cuenca del lago Pátzcuaro una gota de saliva divina en la que, como en un sueño, los misterios estaban expuestos.

La descripción de una obra de arte, como la de un sueño, detiene y vuelve decrépito un relato. Una obra de arte sólo sería contable si modificara la raya que va dibujando la Historia, y si una obra de arte, como un sueño, vale la pena ser recordada, es precisamente porque representa un sitio ciego para la Historia. El arte y los sueños no nos acompañan porque tengan la capacidad de mover cosas, sino porque detienen el mundo: funcionan como un paréntesis, un dique, la salud.

Imagginación

Meditación Divertida con Maggie

Disappearing Thoughts

clicks and clips

Tablaturas de mis pasos

Unas cuantas palabras y fotos para los lugares que me hacen feliz.

NOUS LES FEMMES

Aller au delà de nos limites à travers le monde. J'en suis capable, pourquoi pas toi? Pourquoi pas nous? Ensemble nous sommes invincibles "Je suis femme and i can".

Rosie Blog

A garden of wild thoughts. Feeling thoughts and dilemmas

Un Loco Anda Suelto

Entra en mi mente...déjame entrar en la tuya...

umaverma12

Inner-peace is necessary to overcome of all the pain.

El Rincón de Suenminoe

En el soñador vida y sueño coinciden

La poesía, eso decían

Como plasmar la idea natural.

Cynthia Briones

Letras en el mar.

Polisemia Revista cultural

En cada edición proponemos una palabra para indagar sus posibles significados desde distintas áreas.

www.casasgredos.com

Alojamientos rurales en Avila y Provincia. Tlf.920206204/ 685886664

A %d blogueros les gusta esto: